Como consecuencia de la gestión de la OPE 2016-17 tenemos miles de trabajadores y trabajadoras estafadas, 13 categorías paralizadas en las que no existen ofertas de empleo ni procesos de movilidad y el descrédito sin precedentes de los procesos de acceso al empleo público en Osakidetza.

En la mesa sectorial de hoy se nos ha hecho conocedores de que la OPE 2018-19 no contará con la participación del IVAP. La razón esgrimida ha sido que el IVAP no tiene posibilidad material. Sencillamente nos quedamos estupefactos y estupefactas ante tal afirmación. No sólo porque el IVAP ya ha realizado ese trabajo en 2016-17 e incluso en el nuevo modelo de OPE impuesto por la misma Osakidetza una de las medidas es precisamente la participación del IVAP, sino por la manera en la que se descarga la responsabilidad de esta situación sobre el IVAP en exclusiva.

La única opción que plantea Osakidetza es que la totalidad de los exámenes vuelvan a ser realizados en exclusiva por los tribunales. Osakidetza sigue actuando como quien se cree sus mentiras y sigue planteando un modelo de OPE totalmente viciado y arbitrario como si las filtraciones de exámenes no hubiesen existido. La participación directa de los tribunales calificadores en la redacción de los exámenes es la principal causa de unas filtraciones que acumulan una veintena de imputados y que han supuesto el mayor descrédito de los procesos de acceso al empleo público de la CAV en las ultimas décadas.

Con esta propuesta, se pasa por encima de las exigencias de transparencia e igualdad de las diferentes fuerzas sindicales de Osakidetza, de las exigencias parlamentarias, de las exigencias del Ararteko y cómo no, de las exigencias de la sociedad vasca.

Osakidetza debe asumir la existencia de filtraciones para desarrollar un modelo de OPE que las imposibilite, pero lo propuesto hoy vuelve a poner de manifiesto la enfermiza actitud que mantiene Osakidetza respecto a las filtraciones en las categorías médicas, es la consecuencia de la constante negación de la realidad histórica que hace Osakidetza respecto a este tema.

Actuando de la misma manera que se ha actuado hasta ahora no se pueden esperar nuevos resultados. Que los exámenes sean diseñados por personas no implicadas en el proceso de corrección, siempre guardándose el anonimato de la persona opositora y de quienes redactan el mismo, es una exigencia común y de minimos, ni siquiera se satisfacen esos minimos.

Los planes esgrimidos por la dirección para la OPE 2018-19 son un agujero negro en cuanto a la salvaguarda del principio de igualdad en dicho proceso y LAB queremos dejar patente su nula aprobación y total rechazo a lo planteado hoy por Osakidetza.