En la mesa sectorial no hay diálogo ni voluntad de darle la vuelta a la situación, prueba de ello es que Osakidetza no se presenta a la cita con los sindicatos en el Consejo de Relaciones Laborales, pero la Consejera Sagardui en el Parlamento dice cuántas plazas entrarán en el proceso de estabilización.

Gracias a la comparecencia de la consejera el día 18 de marzo en el pleno de control hemos podido comprobar dos cosas:

1.- Osakidetza sigue ignorando la estabilización de miles de puestos mal llamados coyunturales. Asume que son 1.200 los puestos de estas características que entrarán en dicho proceso. Muy lejos de los 3.000 que desde LAB llevamos tiempo reclamando. En el año 2019 LAB publicó un informe de contratación donde por fin se ponía negro sobre blanco la situación de la contratación en Osakidetza. En ese informe se denunciaba con los datos en la mano el fraude masivo y protocolizado en la contratación de Osakidetza con el objetivo de esquivar las obligaciones que marcaba el convenio y evitar la estabilización de más de 3.000 puestos. La única razón para mantener esta situación es la de tener la puerta abierta a un desmantelamiento progresivo, desmantelamiento que sigue su curso y al que no se le quiere poner freno vistas las cifras de puestos que desde Osakidetza asume como estructurales.

Cierto es que en 2019, poco después de la publicación de nuestro informe, Osakide- tza realizo dos expedientes de ampliación de plantilla, que aumentaba ésta en 1.000 puestos, pero desde entonces aperturas como el Hospital de Eibar, la apertura del edificio de servicios generales de OSI Araba, etc. ha amortiguado ese aumento sin paliar las necesidades en el resto de centros.

2.- Osakidetza a buen seguro volverá a convocar una mesa sectorial de carácter propagandístico para trasladarnos una información que, en esta ocasión ya ha hecho pública la consejera: se estabilizarán 2.800 puestos, 1.600 puestos de interinos e interinas y 1.200 de nueva creación. No hay diálogo, no hay negociación, llevarán el dato, lo pondrán encima de la mesa y los y las representantes de la plantilla no tendremos nada que decir salvo denunciar el funcionamiento profundamente antidemocrático en el que esta inmersa la institución y las maniobras en contra del interés de la ciudadanía.

Desde LAB queremos decir alto y claro que consideramos a la actual dirección de Osakidetza incapaz de llevar adelante un proceso de estabilización que lleve a un fortalecimiento de la estructura sanitaria acabando con la temporalidad y precariedad.

Quieren hacernos creer que en una plantilla de 38.000 personas, siendo menos de 20.000 personas fijas, con la consolidación de 2.800 puestos llegaremos al 8% de temporalidad. Los números hablan por sí mismos, solo hace falta una calculadora y hacer una regla de tres. A esto hay que añadir que cada año se jubilan más de 1.000 efectivos. Un proceso de estabilización mínimamente serio debería conllevar la estabilización de, al menos 5.000 puestos.

Llevamos tiempo denunciando la altísima temporalidad en Osakidetza, que compromete seriamente la calidad del servicio con picos del 58% y que no baja del 50%. El fraude protocolizado en la contratación mediante el abuso de contratos de obra (co- yunturales) supone un debilitamiento intencionado de la estructura sanitaria. Dicho debilitamiento permite a Osakidetza implementar recortes allí donde considere. Es una estrategia que está situando a la sanidad pública vasca en un callejón sin salida donde el PNV y PSOE, ante hechos consumados, plantearán la privatización sin complejos con términos de “colaboración público privada” como única solución posible.

La privatización de nuestra sanidad y la mercantilización de nuestra salud son dos cuestiones con las que Osakidetza tiene un compromiso claro, por encima del compromiso de cuidar la salud de los y las usuarias y las condiciones de trabajo dignas para sus profesionales. Es hora de una respuesta social y laboral a quienes están aplicando políticas que hipotecan la salud de generaciones actuales y futuras.