Edurne Agirre eta Bego Tabera LABeko ordezkariak Osakidetzako Mahai Sektorialean.

Edurne Agirre eta Bego Tabera LABeko ordezkariak Osakidetzako Mahai Sektorialean.

La Mesa Sectorial que celebró Osakidetza ayer 28 de junio ha vuelto a dejar en evidencia su total falta de voluntad para negociar. A pesar del extenso orden del día, la reunión ha comenzado a las 11 de la mañana, demostrando así la falta de interés para llegar a acuerdos. Los planteamientos de Osakidetza son prácticamente los mismos que en la anterior reunión, por lo que no se ha producido ningún avance.

Con respecto a la apertura del Hospital de Urduliz, siguen sin aclarar si el trabajo de las categorías no sanitarias va a ser desempeñado por empresas privadas. En este sentido, las representantes de LAB han colocado encima de la mesa sendos carteles que criticaban la postura del PNV en este tema y los han mantenido durante toda la reunión.

La gran novedad ha sido el proyecto de decreto que regula la ordenación de la estructura de las organizaciones de servicios sanitarios de la CAV y el régimen de funcionamiento y constitución de las Unidades de Gestión Clínica, cuestión ésta que LAB ha criticado y rechazado rotundamente, en tanto en cuanto abre las puertas a la privatización de la sanidad pública.

Los objetivos que se pretenden con las Unidades de Gestión Clínica no tienen nada que ver con la atención asistencial, sino más bien con introducir prácticas empresariales en la sanidad pública. La política sanitaria del PNV no difiere mucho de la que hace el PP en España. El Departamento de Sanidad no se corta un ápice cuando dice que habrá Unidades de Gestión Clínica que integrarán servicios de Osakidetza con unidades o servicios de hospitales concertados, es decir, privados.

Podemos concluir que hemos salido de la reunión sin haber negociado nada y con un Proyecto de decreto sobre las Unidades de Gestión Clínica altamente tóxico para la sanidad pública vasca y que LAB denunciará públicamente en todos los foros que crea conveniente.