Hoy, 23 de junio, los y las trabajadoras del metal de Bizkaia han vaciado los centros de trabajo y han llenado las calles. Ante todas las dificultades, las amenazas y presiones de la patronal y la policía han prevalecido la solidaridad y el compromiso. Hoy eso es lo que debe ser noticia: la huelga ha tenido un amplio seguimiento y hemos dado un paso importante en la lucha por un convenio digno. Felicidades a todos y todas las que han salido a la calle.

Queremos denunciar los intentos por desvirtuar la huelga: los golpes propinados a huelguistas y las identificaciones. Con la patronal, en cambio, la Ertzaintza se ha comportado de otra manera: no ha permitido el acceso al interior de Sidenor del Comité de huelga, vulnerando gravemente el derecho a la huelga. Como hemos manifestado, no conseguirán ocultar a golpes la imagen de trabajadores y trabajadoras llenando las calles.

Desconocemos si tendremos que hacer 10 días de huelga como en 2019 o van a tener que ser más, pero está claro que la patronal FVEM ha apostado por el conflicto: empeorar las condiciones laborales para acumular cada vez mayores beneficios. La propuesta presentada por los sindicatos haría más justo el sector, ya que habría un reparto más equitativo de la riqueza. LAB no va a renunciar a ello porque es de justicia.

Exigimos a la patronal FVEM que cambie su actitud. Mientras siga así, seguiremos luchando como están haciendo los y las trabajadores de multitud de sectores. El siguiente paso serán las dos jornadas de huelga en el metal ya convocadas.

Diferentes sectores, pero una única lucha.

Bizkaiko metaleko langileak, eutsi borrokari, jo ta ke irabazi arte!