En Hego Euskal Herria el paro ha bajado en 357 personas respecto al mes anterior, un 0,25%. Por territorios, aunque ha bajado en Gipuzkoa y Álava, en Bizkaia el paro ha aumentado en 25 personas y 91 en Navarra. En el caso de las mayores de 25 años, el paro también ha aumentado un 0,30% y en el caso de las mujeres de esta franja de edad un 0,58%.


Otro dato a analizar detenidamente es el sectorial. De hecho, el paro en el sector servicios ha aumentado y en Hego Euskal Herria hay 968 parados y paradas más en este sector. Las previsiones no se han cumplido: por un lado, porque en periodo estival el empleo en el comercio y hostelería suele aumentar; y por otro lado, porque se ha roto la tendencia al alza de los últimos meses en este sector. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada la semana pasada, en el segundo trimestre de 2022, tanto en el comercio como en la hostelería, las personas ocupadas aumentaron un 20,9% respecto al año pasado. Para confirmar si estos datos convierten la situación en estructural, seguiremos de cerca las tendencias de los próximos meses.


La tasa de paro en Hego Euskal Herria se sitúa todavía en el 8,87%, por encima de la media de junio de la Unión Europea (6,6%).


En cuanto a los contratos laborales, de los 98.090 que se firmaron en julio, el 74,56% fueron temporales y el 25,44% indefinidos.


En los últimos meses estamos repitiendo que la calidad del empleo se ha convertido en la principal fuente de preocupación, ya que los principales indicadores que favorecen la precarización y la inestabilidad han aumentado, convirtiéndose en estructurales: brecha entre mujeres y hombres, alta tasa de paro de los y las trabajadoras migradas y discriminación por origen, aumento de la ocupación en sectores con condiciones laborales precarias, desempleo a largo plazo… Pues bien, a pesar del modesto descenso del paro en Hego Euskal Herria en julio, esta tendencia se está rompiendo en algunos territorios, en el sector servicios y entre la población mayor de 25 años. A todo esto hay que añadir el encarecimiento de los alimentos básicos, la pérdida de poder adquisitivo de las trabajadoras y pensionistas o la subida de los tipos de interés.


Estamos ante un contexto económico, político y social inestable que a corto y medio plazo no mejorará para la clase trabajadora. Prueba de ello es también la conflictividad en los centros de trabajo, que se intensificará a partir de septiembre según todas las previsiones. LAB seguirá luchando por la mejora de las condiciones laborales y de vida de todos sus trabajadores y trabajadoras.