Esta es la declaración hecha pública por LAB y ELA en las movilizaciones realizadas en Bilbo, Gasteiz y Donostia dentro de la huelga convocada en el comercio de la CAV:

Hoy los sindicatos LAB y ELA hemos realizado una huelga en el sector del comercio, una huelga contra la avaricia de las grandes empresas, una huelga contra las grandes cadenas comerciales que, a pesar de los ingentes beneficios que obtienen por nuestro trabajo, nos pagan con despidos y con precariedad laboral. Porque esta huelga no es una huelga contra los pequeños autónomos, ni contra el pequeño comercio, no, es una huelga a favor de la subsistencia del pequeño comercio, una huelga a favor del empleo y una huelga a favor de las condiciones de trabajo de las trabajadoras del sector del textil, en su mayoría mujeres. Es una huelga feminista.

Esta huelga y esta movilización nos deben servir para encender la alarma roja. Acontecimientos muy recientes nos llevan a esta conclusión.

Porque… ¿qué nos está pasando en los últimos tiempos en el sector del comercio? Lo que está pasando es que mientras grandes empresas como Inditex, El Corte Inglés, Douglas, H y M, entre otras, se embolsan miles de millones de beneficios, sí lo hemos dicho bien, miles de millones de euros de beneficios (3.800 millones de euros en el caso de inditex / 1.200 millones de euros de beneficios en H y M en el 2019, entre otros) vienen con medidas que implican cierres de tiendas, dejarnos en la calle, mandarnos al paro, rebajar nuestras condiciones de trabajo e incluso pisotear nuestros derechos de conciliación de la vida personal y laboral.

Ese es el futuro que han diseñado para nosotras y han buscado su coartada en la venta on line, una venta que en muchos casos nos supone más carga de trabajo. Utilizan eufemismos como transformación digital, adaptación de recursos, una terminología que lo que realmente significa es dejarnos sin empleo y cargarse los derechos conquistados a lo largo de los años.

Y lo más triste es que esta destrucción de empleo se hace con la complicidad de CCOO y UGT, firmantes de todos los EREs que les ponen delante. Estas organizaciones no sólo aceptan la destrucción de miles de empleos, cuestión que es muy grave, sino que además pretenden robarnos la negociación colectiva, haciendo uso de las reformas laborales que, una vez más, exigimos tienen que dejarse sin efecto.

Exigimos al Gobierno del Estado español que deroge de una vez por todas las reformas, porque queremos que nuestras condiciones se decidan aquí, queremos negociar nuestros convenios aquí y queremos negociar los EREs aquí, en el único sitio que encuentran batalla sindical, en el único lugar que se encuentran conflictos como el protagonizado por las mujeres de H y M y que nos marca el camino de lo que hay que hacer: pelear contra la destrucción de empleo, porque los EREs no se gestionan, los EREs se combaten.

Y LAB y ELA como organizaciones tenemos deberes que hacer. Tenemos que impulsar la negociación de los convenios, activar la movilización. Necesitamos incorporar nuevos contenidos, queremos una parte del beneficio que estas empresas obtienen y lo queremos en forma de salario, pero lo queremos también en forma de tiempo porque es la única medida para salvar empleos. Hablamos de incorporar como elemento central de reivindicación la reducción de la jornada máxima de los convenios. Y no hablamos de miserables reducciones de 2 horas, no, hablamos de reducciones drásticas en estas empresas con millonarios beneficios. De no hacerlo pretenderán que sobremos mucha gente, van a conseguir que seamos las últimas dependientas, cajeras, reponedoras, y esto no lo vamos a permitir.

Para finalizar también creemos que es una oportunidad para salvar el empleo de los autónomos y de las personas que trabajan en el pequeño comercio. Los y las pequeños comerciantes deben ser un aliado en esta pelea y esta lucha contra el monopolio que pretenden conseguir en el comercio y queremos desde aquí emplazarles para tejer alianzas.

Es también imprescindible regular las nuevas categorías y funciones que se crean en torno a la venta on line, porque, de lo contrario, el nuevo empleo que se genere se hará sobre condiciones de miseria y precariedad y no lo vamos a permitir.

Exigimos un modelo de digitalización más social, más inclusivo. Exigimos mejores condiciones para las trabajadoras del sector del comercio. Hay margen para reivindicar. Por ello, exigimos la reducción de la jornada máxima para que haya más empleo. Frente a la extensión de la parcialidad, contratos a tiempo completo, menor carga de trabajo para proteger nuestra salud y salarios más dignos.