El 28 de junio es el Día Internacional por la Liberación Sexual. Si tenemos el compromiso de luchar contra la cisheteronorma en los centros de trabajo, rompamos, de una vez, los armarios que se nos imponen en el mundo laboral. Unámonos en las movilizaciones que el movimiento de liberación sexual en Euskal Herria ha convocado para el 28 de junio.

Es hora de responder a las agresiones sufridas en los últimos días, a las limitaciones políticas reveladas por la ley trans*, al auge del fascismo, al ataque del capital y al lavado rosa del sistema, desde la solidaridad, la defensa y la organización de la clase trabajadora.

El 28 de junio es un día significativo para reivindicar la memoria del colectivo y reafirmarnos en nuestros objetivos y lucha: si la lucha por la diversidad sexual es un camino a recorrer cada día, será a través de las alianzas entre el movimiento LGTBI+ y la clase  trabajadora.

Las personas que vivimos fuera de la cisheteronorma no estamos a salvo ni en la calle, ni en la escuela ni en el mundo laboral. La heterosexualidad impuesta, la invisibilidad, la exclusión, el odio, la falta de reconocimiento y las agresiones que se reproducen en el mundo laboral son los armarios que se nos imponen.

En LAB, somos conscientes que tenemos mucho que hacer por la sensibilización de la clase trabajadora, por la visibilidad, y por acabar con toda discriminación y agresión en el mundo laboral, así como para promover la transformación social y económica hacia la libertad sexual y de género en el trabajo y la vida.

En este sentido, y para que el sindicato sea un instrumento eficaz en la lucha contra la opresión sexo-género, decimos que es hora de dar nuevos pasos. Decimos que es el momento de aunar fuerzas para combatir marcos impuestos por el capital, patronales y empresas. Es momento de renovar herramientas y construir redes a favor de la diversidad sexual en el mundo laboral.