Tras la reunión de la mesa negociadora mantenida ayer, LAB comunica su decisión de no suscribir el preacuerdo del IV Convenio Colectivo de Intervención Social de Araba. Ante la cita de la comisión negociadora convocada para este próximo viernes para la firma del preacuerdo, un texto que, a falta de ser contrastado con sus bases, tanto ELA como CCOO han mostrado compromiso para suscribir, el sindicato LAB adelanta que los contenidos no reúnen las condiciones suficientes para ser suscritos.
LAB, en respuesta a los compromisos adquiridos en el marco de su lucha por un sistema público comunitario de cuidados, puso sobre la mesa desde el inicio de la negociación la reivindicación de la equiparación. Esta reivindicación ha permitido que la negociación se desarrollara en los términos en los que se ha dado, y ha hecho posible que hayamos estado cerca de alcanzar el mejor acuerdo de la historia del sector en Araba, con las mayores subidas salariales jamás logradas y, ademas, con otros avances importantes, como la equiparación de
la jornada con las trabajadoras de la administración, mejoras en la regulación de días de asuntos propios, pasos hacia un modelo de vinculograma y mejoras en licencias.
La equiparación ha sido defendida por LAB junto con ESK en la intersindical del sector, y ha sido mayoritariamente sostenida por las trabajadoras del sector, que son quienes le han dado la fuerza que le corresponde mediante su movilización y firmeza en las calles y centros de trabajo.
Hemos estado cerca de alcanzar todos esos objetivos, pero finalmente no será posible. El preacuerdo se limita a garantizar el poder adquisitivo y se aleja de los objetivos de equiparación acordados en el proceso de negociación en la intersindical. En este sentido, frente a una respuesta de un sector articulado, firme y con plena capacidad para sostener el pulso, la firma de este preacuerdo limita y cercena gravemente el recorrido de las legítimas reivindicaciones defendidas con tanto esfuerzo en el territorio.
LAB quiere felicitar a las trabajadoras del sector por la fuerza demostrada en los últimos meses. Seguiremos exigiendo un sistema público y comunitario de cuidados, recordando que las trabajadoras del sector de intervención social somos trabajadoras públicas, y la lucha por alcanzar la equiparación, no ha hecho más que empezar.

