Hoy hemos conocido la sentencia del Tribunal Supremo que desestima el recurso presentado por el sindicato UGT contra los perfiles lingüísticos de una convocatoria de empleo realizada en 2022 por Euskotren. Este caso fue analizado inicialmente por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que también rechazó las pretensiones de UGT. La sentencia del Tribunal Supremo viene a confirmar dicha decisión.
En el marco del proceso de estabilización del empleo, UGT impugnó los perfiles lingüísticos en euskera establecidos por Euskotren, alineándose con la ofensiva judicial que pretende revertir los avances logrados durante décadas en la normalización del euskera, en la misma línea que otros sindicatos como CCOO.
Tanto el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en su momento, como ahora el Tribunal Supremo no entran a valorar la legitimidad de los perfiles lingüísticos, ni la supuesta desproporción o la pretendida “imposición del euskera” denunciada por UGT. Los tribunales señalan que dichos perfiles derivan del plan de euskera y del convenio colectivo aprobados por Euskotren, donde radica su legitimidad. Además, estos acuerdos no fueron impugnados en su momento; es más, fueron aceptados por la propio UGT. Por ello, los tribunales consideran que UGT no puede cuestionar ahora en sede judicial medidas que previamente avaló.
Asimismo, el Tribunal Supremo indica que la demanda de UGT se basa en una impugnación genérica de los perfiles lingüísticos, ya que no es posible solicitar de manera imprecisa que el conocimiento del euskera deje de ser obligatorio para pasar a considerarse únicamente como mérito. Además, UGT vuelve a vincular de forma interesada la exigencia del euskera con una “imposición”, sugiriendo que su exigencia resulta excluyente.
Aunque en esta ocasión la sentencia es favorable, conviene valorar la noticia con cautela, ya que no entra en el fondo de la cuestión. La sentencia es positiva en la medida en que rechaza este intento de anular los perfiles lingüísticos de Euskotren; sin embargo, no cuestiona la esencia de la ofensiva judicial, política y sindical contra la euskaldunización de la administración, ni servirá para frenarla.
Esta sentencia favorable es consecuencia de que, en su momento, por iniciativa de las y los trabajadores —incluida la sección sindical de LAB— se incorporaron medidas adecuadas en favor de la euskaldunización en el convenio colectivo y el plan de euskera de Euskotren. Es decir, dichas medidas contaban con respaldo normativo. Por ello, para frenar definitivamente esta ofensiva y dar un salto cualitativo en la euskaldunización de la administración, resulta imprescindible dotar a este proceso de un marco legal adecuado. El proceso de reforma de la Ley de Empleo Público abierto en Parlamento Vasco debe tener ese objetivo, y LAB vuelve a reivindicar que la reforma legal debe avanzar en esa dirección: situar el estatus del euskera y su exigencia en la administración al mismo nivel que la del castellano.

