En opinión de LAB, la proposición de ley presentada en el Parlamento de Nafarroa sigue profundizando en los errores del pasado, aunque en algunos aspectos se ha tomado la dirección adecuada.
Nadie puede negar que la industria de Nafarroa está afrontando retos enormes a los que tiene que dar respuesta en los próximos años. Los procesos traumáticos del año pasado siguen estando a flor de piel en la sociedad navarra: BSH, Sunsundegui, Tenerías Omega… son ejemplos de ello.
En este contexto se acaba de presentar para su debate en el Parlamento de Navarra la propuesta de Ley Foral de Industria. En opinión de LAB, esta propuesta, a pesar de tener algunas luces en sus intenciones, carece de ambición en otros aspectos estratégicos, sobre todo en lo relativo al arraigo de la industria de Nafarroa y a que la presencia de los centros de decisión esté en el territorio.
Uno de los titulares de la ley son las “medidas de simplificación y agilización administrativa”, con un objetivo claro: atraer inversores externos, transnacionales, fondos buitres… Lo único que se conseguirá con este modelo será que en el futuro nos encontremos con más cierres como BSH y no podamos decidir qué y cómo queremos producir.
El poder haber participado junto a otros agentes en el desarrollo de la ley ha supuesto que algunos de los contenidos que en ella se recogen vayan en la buena dirección, pero otras reivindicaciones importantes se han excluido. Como denunciamos en mayo de 2025, durante el proceso se rechazaron la mayoría de las alegaciones presentadas por LAB: encaminadas a lograr una mayor planificación de las transformaciones en la industria y la titularidad pública de proyectos industriales, a mejorar la calidad del empleo, reducir la jornada laboral, asegurar la negociación colectiva de los planes de descarbonización y reforzar la legislación contra las deslocalizaciones.
Necesitamos y queremos industria en Nafarroa, pero no para hacer cualquier cosa, ni para producir de cualquier manera, ni en condiciones laborales de cualquier tipo. Aunque hay algunos elementos que valoramos positivamente, su efecto dependerá mucho de cómo se acaben aplicando. Este es el caso de la coordinación con la Estrategia de Transición Justa, las mesas de reactivación industrial o el diagnóstico sobre discriminación en la contratación.
En los próximos meses se debatirá, habrá enmiendas, aportaciones, cambios, y LAB, como siempre ha hecho, seguirá incidiendo en ello, para que esta ley defienda una industria en Nafarroa basada en la sostenibilidad y en unas condiciones de vida dignas para la clase trabajadora.

