Ante la decisión de la Junta Electoral de Gipuzkoa que acabamos de conocer ha vuelto a quedar claro que las Estructuras de Estado están al servicio de las políticas de Estado, ya se encuentren éstas en Madrid o aquí. Hoy, al igual que en la última década, la única política de Estado es imposibilitar toda disidencia y quitarla de en medio, ya sea a través de ilegalizaciones o inhabilitaciones. Nos ha ratificado que la unidad y el estatus del Estado español están por encima de los derechos civiles y políticos.

La situación política ha cambiado totalmente, en Euskal Herria hemos dado numerosos pasos para cambiar la situación política. Pero el problema de rañiz persiste y las decisiones de Estado también. El estado no ha desactivado ninguna de las políticas de excepción, no ha dejado a un lado las vías para imponer sus actitudes en Euskal Herria. Aunque la situación política haya cambiado, se ha guardado para sí la posibilidad de injerencia para utilizarla cuando la necesite. La ha utilizado hoy.

El problema no es quién sea la o el candidato a lehendakari de la CAV de EH Bildu, sino si las elecciones del 25 de septiembre sea democráticas. El problema no es de EH Bildu, ni siquiera de todos y todas que quieren apoyar esa opción política. El problema es de Euskal Herria, porque nuevamente se conculca el derecho a votar en condiciones democráticas.

4.- Así las cosas, desde LAB queremos criticar con dureza las palabras del Gobierno Vasco de las últimas semanas. Lo ha definido como un problema particular, cuando el problema es que el parlamento de la CAV se constituya de forma democrática. Lo ha presentado como un asunto jurídico cuando se trata de algo totalmente político. Y lo más lamentable, se ha limitado a interpretarlo en claves de contienda electoral, hasta llegar a decir que perjudica a los intereses del PNV. ¿Cuándo tendremos un Gobierno Vasco que priorice ante todo asegurar condiciones democráticas en Euskal Herria?

Desde LAB queremos reivindicar nuestro compromiso a favor de los derechos civiles y políticos. Éste no es tema electoral. Se trata de una situación cruel que demuestra que este pueblo tiene la urgencia de construir su democracia de una vez por todas. Si vamos a construir la democracia será precisa la iniciativa de todos los agentes políticos, sindicales y sociales. Es la responsabilidad que debemos a los y las personas de Euskal Herria.

Hacemos un llamamiento a nuestra afiliación y militancia a denunciar estas situaciones en centros de trabajo, calles o espacios festivos.