Mercedesen politika salatzeko egindako elkarretaratze bat.

En las últimas semanas se están multiplicando las paradas en el sector de la automoción. La industria automovilística es el sector industrial más importante de Euskal Herria, y además de a sus dos principales empresas (Mercedes y Volkswagen), la situación está afectando a cientos de proveedores y subcontratas. Las peticiones de ERTE se están multiplicando. El motivo de estas paradas es la falta de chips que se producen, en gran medida, en Asia.

LAB quiere denunciar que, una vez más, las consecuencias de las decisiones adoptadas por las empresas las están sufriendo las y los trabajadores. Y además, eso sólo suele suceder así cuando hay problemas en la actividad empresarial. Cuando las empresas acumulan grandes beneficios, como han hecho estas mismas grandes empresas de automoción durante largos años, no ha habido mejoras en la situación de los y las trabajadoras. Al contrario, se ha incrementado el aumento de los ritmos de trabajo, la proliferación de la subcontratación y la precarización de las empresas proveedoras. Ahora, cuando se va a parar la producción por unos días, los y las trabajadoras tienen que sufrir las consecuencias de la situación. Se fomenta la participación en las pérdidas, no así en los beneficios.

La escasez de chips no es solo por los efectos de la pandemia en Asia. Las empresas de automoción han extendido la producción por todo el mundo, aunque eso multiplica el daño medioambiental con el objetivo de aumentar los beneficios. Las consecuencias de esta decisión se están sufriendo actualmente. El debate de la relocalización de los procesos productivos es algo que hay que abordar. Además, sí que hay chips, aunque no se están derivando al sector de la automoción en este momento. Es consecuencia de decisiones político-económicas que se utilicen para otros sectores. Por eso, creemos que detrás de esa decisión, o a consecuencia de la misma, quieren hacer un intento de empeorar los recortes y las condiciones laborales en todo el mundo.

LAB no va a permitir que, aprovechando la situación, se apliquen recortes en las empresas principales, proveedoras o subcontratas, o que desaparezca el empleo. A las situaciones puntuales hay que responder con acuerdos puntuales, no con imposiciones. Hacemos un llamamiento a las y los trabajadores para que se organicen en los centros de trabajo a favor de las condiciones laborales y del empleo.