El número de desempleados en Hego Euskal Herria ha disminuido en 1.600 personas respecto al mes de mayo del año anterior, hasta situarse en 132.018. Sin embargo, esto no indica la mejora de la situación. Y es que este descenso, además de pequeño, sigue acentuando los problemas estructurales y se ha convertido en el núcleo del sistema en la precarización.
El modelo económico y laboral de la sociedad vasca se basa en problemas estructurales. En lugar de arreglarlos, empeoran. Los datos de mayo no dan lugar al optimismo a medida que las brechas aumentan;
El 58,80% de las personas paradas son mujeres. Además, mientras que el 56% de las mujeres tienen jornada completa, en los contratos entre hombres este porcentaje se eleva al 77,6%. Lo mismo ocurre si consideramos las jornadas parciales. El 25,1% de las mujeres están en jornada parcial, una de cada cuatro mujeres. Los hombres, por su parte, representaban el 11,8%, casi uno de cada 10. Esta es una clara señal del intento del mercado laboral de excluir a las mujeres.
No podemos olvidar a las personas migradas. El paro ha aumentado en este colectivo que está en una situación vulnerable. De hecho, los datos indican que en casi todos los sectores se ha producido un descenso –en términos de desempleo–, pero entre los migrantes el desempleo ha aumentado. Además, sin poder salir de la situación precaria y, de ellos, el 50,87% se encuentran en situación de búsqueda de empleo en el sector servicios, el que ofrece las peores condiciones. De las personas sin empleo anterior, la mayoría son migradas.
Hoy en día, la edad es otro colectivo que esta en una situación vulnerable. Ya que es un colectivo que es golpeado por el desempleo. En esta ocasión, el desempleo juvenil masculino se ha incrementado desde el último mes, antes de que llegue la contratación de verano.
La afiliación ha aumentado en Hego Euskal Herria respecto al mes anterior, nos situamos en una cifra histórica. 1.105.429 personas estaban afiliadas al régimen general el último día de mayo, 13.777 afiliados más.
Sin embargo, si analizamos el desempleo por sectores, solo afirmamos lo que venimos subrayando en los meses anteriores. Es decir, aunque el paro baje, el paro de la industria va en una situación exponencial. La industria aumenta en 39 personas en paro. La situación de la industria nos parece de gran gravedad, a pesar de que la afiliación sigue creciendo.
Por otro lado, si atendemos al tipo de contratos, durante el mes de mayo se han firmado 4.013 contratos más que el año anterior, lo que supone un total de 89.706 contratos. Lo grave en este sentido es que el 76,06% de los contratos han sido temporales y solo se ha producido un incremento en los contratos de servicios. Todo esto no es casualidad. La destrucción de empleo de la industria y la renovación de los servicios son los factores que acarrean la precarización de la vida. De hecho, se está acabando con los empleos en buenas condiciones y se están creando los empleos en peores condiciones.
Nos parece especialmente preocupante esta estabilización de la situación. Llevamos medio año denunciando las grietas estructurales y solo hemos visto su estancamiento. La patronal no asume sus responsabilidades y se convierte en el principal cómplice del fortalecimiento del sistema capitalista. No es casualidad que los colectivos que están en situación vulnerable sean los que más precarización están viviendo.
No es la primera vez que advertimos de que los datos de desempleo, de forma aislada, no reflejan la fotografía completa del mercado laboral. El empleo precario es la principal preocupación de la sociedad. Porque, a pesar de tener un empleo, no disponemos de ingresos suficientes para garantizar una vida digna. Para combatirlo tenemos la lucha sindical. Transformaremos un sistema que ponga a la clase trabajadora en el centro.

