Desde el sindicato LAB hemos denunciado en múltiples ocasiones las políticas de gestión del área de salud de Estella, que está sufriendo en los últimos años las consecuencias de las decisiones de la actual gerencia ,dejando maltrecha la ya castigada atención sanitaria de la población de Lizarraldea, que una vez más es tratada como de “segunda”.

Han sido múltiples las quejas que han llegado por parte de profesionales y de la ciudadanía de los servicios sanitarios públicos del área de Lizarra. Desde el intento de cierre de la hospitalización a domicilio que fue denunciada por nuestro sindicato y reforzada finalmente, hasta el escaso contenido de la cirugía mayor ambulatoria, el incremento de las listas de espera, la situación de las plantas de hospitalización, urgencias o los problemas de infraestructuras y atención en Atención Primaria.

El caos ha vuelto a estallar con las obras que se están realizando en el Hospital García Orcoyen. La falta de un consenso mínimo en el plan director que determinará los próximos años del área de salud y unos pésimos números de los que la actual gerencia quiere culpabilizar a la plantilla, ha llegado a provocar el malestar de una amplia mayoría de los jefes y jefas de servicio. Es significativo que estas personas que ocupan cargos de libre designación, es decir, nombrados a dedo por la propia gerencia, se han reunido con representantes políticos y directivos de Osasunbidea para mostrar su descontento por la situación generada por la actual gerencia a la que acusan de autoritaria y poco dialogante.

Mucho nos tememos que las condiciones laborales, derivadas de todas estas decisiones, que están sufriendo la plantilla del área de salud de Estella no solo no está provocada por la falta de actitud y aptitud de la actual gerencia, sino que responde a un proyecto conjunto y mucho más amplio para convertir al Hospital García Orcoyen en un mero centro de especialidades.

El desarrollo de la cirugía mayor ambulatoria, el cierre de camas de hospitalización, el intento de que la hospitalización a domicilio sea gestionada desde pamplona, el aumento de las listas de espera, la falta de iniciativas para instaurar nuevos servicios como el de hemodiálisis, el aumento cada vez mayor de derivación quirúrgica a pamplona, los conciertos con La Rioja para atender zonas limítrofes y derivar la actividad… todo ello nos lleva a pensar que estamos ante una estrategia deliberada. Parece claro que dotar de medios y personal al área de salud de Estella, no interesa.

Recientemente, el Gobierno de Navarra se reunió con entidades locales y agentes locales en el foro sobre la lucha contra la despoblación en Tierra Estella. De ese encuentro no salieron alternativas para reforzar uno de los puntos fundamentales para luchar contra la despoblación, como es garantizar una atención sanitaria y de calidad.

Desde el sindicato LAB denunciamos la situación que se está generando en el área de salud de Estella y hacemos responsables a la gerencia actual del área de las pésimas políticas que están realizando en cuanto a asegurar la atención sanitaria. También denunciamos las coacciones que están recibiendo la plantilla y la pésima organización que sufren ante la nula capacidad organizativa que se está demostrando. 

Exigimos al Gobierno de Navarra que solucione los problemas de gestión que lleva arrastrando con esta gerencia desde hace ya demasiado tiempo. Le instamos a que realice una apuesta real tanto en infraestructuras como en personal que asegure y potencie la atención sanitaria de Lizarraldea. Así mismo animamos a la ciudadanía y la plantilla a que “pelee” por una atención pública, cercana y de calidad.