Con el objetivo de evaluar el nivel de protección del sistema de prestaciones por desempleo, así como su eficacia para prevenir situaciones de pobreza y exclusión, normalmente recurrimos al cálculo de la tasa de cobertura, un ratio que mide la proporción de personas paradas que son beneficiarias de algún tipo de prestación por desempleo.

Sin embargo, la definición de tasa de cobertura que se viene utilizando parte de un error conceptual: se divide el número total de personas beneficiarias de prestaciones por desempleo entre el paro registrado, pero sin tener en cuenta que algunos colectivos perceptores de estas prestaciones están excluidos de las cifras de paro registrado.

Este es el caso de quienes compatibilizan un trabajo a tiempo parcial con el cobro de prestaciones por desempleo, o las personas que están afectadas por un ERE de suspensión o reducción de jornada, por poner algunos ejemplos.

Por este motivo, para obtener una tasa de cobertura más ajustada y con un significado lógico, ha sido necesario recabar información precisa de Lanbide y del Servicio Navarro de Empleo. Según los datos facilitados, del total de personas registradas como paradas tan sólo el 34,7% recibieron algún tipo de prestación por desempleo el pasado mes de marzo (la estadística de prestaciones se publica con un mes de retraso respecto a la del paro registrado). Esto significa que el número de personas en paro que no recibe ningún tipo de prestación por desempleo es más elevado del que habitualmente manejamos; y actualmente ¡supera las 143.500 personas!

 

Perceptores de prestaciones por desempleo en Hego Euskal Herria

Marzo de 2015
Hombres
Mujeres
Total
Total de perceptores (SEPE)
92.603

Perceptores considerados en paro

39.639
36.688
76.327
Paro registrado
103.577
116.255
219.832
Tasa de cobertura ajustada
38,3%
31,6%
34,7%

Fuente: elaborado por LAB con datos de Lanbide, Servicio Navarro de Empleo y SEPE.

También debemos destacar el distinto grado de protección que proporciona el sistema para hombres y mujeres. De hecho, la tasa de cobertura para las mujeres desempleadas es inferior a la de los hombres parados: el 31,6% frente al 38,3% respectivamente.
Asimismo, resulta altamente preocupante el progresivo debilitamiento de la protección frente al desempleo, no sólo desde el punto de vista de la población cubierta, sino también de su intensidad en términos monetarios. En concreto, comprobamos que la tasa de cobertura en Hego Euskal Herria ha caído desde el 36,8% en enero hasta el 34,7% actual; y el importe medio de la prestación contributiva se ha reducido un -2,1% en el último año.

Esta evolución es consecuencia del efecto combinado de diversos factores, como el aumento de la precariedad y la temporalidad en el empleo, pero sobre todo, la creciente incidencia del paro estructural y de larga duración, y el recorte de las prestaciones decretado por el gobierno del PP

En definitiva, la dura realidad evidencia que los mecanismos de protección frente al desempleo son manifiestamente insuficientes, tanto en su cuantía como en la extensión de su acción protectora.

Ante esta situación, el sindicato LAB considera inaplazable reforzar las políticas redistributivas y de protección social para evitar que nadie se encuentre por debajo del umbral de la pobreza, y así poner fin a la exclusión en la que se ven atrapadas capas sociales cada vez más amplias.