Tras la instancia presentada en el Departamento de Derechos Sociales del Gobierno de Nafarroa, en marzo recibimos la respuesta de que se iba a realizar un “análisis” de los módulos de financiación de las trabajadoras familiares recogidos en el DF 48/2020. Tres meses después aún no tenemos una respuesta y este colectivo de los servicios sociales de base sigue sufriendo un agravio comparativo intolerable.
El Decreto Foral 48/2020 establece que la Administración financiará los salarios del personal de los servicios sociales de base de forma que se asimilen a los de la plantilla del Gobierno de Nafarroa. El salario se completará con lo que aporte cada entidad local. Así, el personal administrativo, las trabajadoras y educadoras sociales… percibirán por parte de la Administración la misma financiación que el personal del Gobierno de Nafarroa.
Sin embargo, en esta última administración no hay trabajadoras familiares, y al tratarse de personal de nivel D, han equiparado su financiación con conserjes o servicios generales. Lo que ocurre es que este personal no requiere de una titulación específica más allá del título de graduado en ESO o equivalente. Pero las trabajadoras familiares sí. Por ello, sus salarios deberían asimilarse a los de puestos como TCAE o personal cuidador. Así, hoy en día debido a la infrafinanciación del Departamento de Derechos Sociales, están percibiendo un 10 % menos en concepto del complemento de puesto que el personal referencial en Gobierno de Navarra.
Hace ya un año que desde LAB exigimos mediante instancia a dicho Departamento que explicase el por qué de ese agravio y lo subsanase lo más rápido posible. Obtuvimos el silencio por respuesta. Ante ello, en diciembre acudimos al Defensor del Pueblo, y solo entonces nos respondió el Departamento. Lo hizo en marzo, y nos anunció que “se va a realizar un análisis en relación con la metodología empleada para realizar la estimación de los costes de este personal, por si ésta debiera ser modificada”.
Pues bien, han pasado ya tres meses desde aquella respuesta y aún no tenemos noticia alguna del citado análisis y mucho menos de la modificación.
Desde LAB respetamos la autonomía local, por supuesto, pero luchamos con uñas y dientes ante cualquier agravio comparativo. Por ello creemos que el personal de un mismo puesto debería percibir el mismo salario, independientemente de la Administración para la que trabaje. Pero existen algunos casos que revisten mayor gravedad que otros, y este es uno de ellos, ya que el personal afectado pertenece al ámbito de los cuidados, infravalorado ya de inicio por tratarse de un colectivo mayoritariamente feminizado, con el salario base por debajo del SMI, con jornadas parciales y una gran temporalidad.
Por ello, desde LAB seguiremos peleando por todas las vías a nuestro alcance, en favor de unas condiciones dignas para todo el personal, pero especialmente para el más desfavorecido y discriminado. Del mismo modo, seguiremos trabajando y haciendo aportaciones que vayan en esa misma línea; aportaciones como la que hicimos en el marco del nuevo Estatuto del Personal de las Administraciones Públicas de Nafarroa, de crear una mesa de negociación de las Entidades Locales para tratar aspectos como este.

