La secretaria general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha comparecido en Bilbo para hacer una lectura sobre las cuestiones de actualidad más destacables que están marcando el inicio del curso. Ha destacado, entre otras cosas, la necesidad de realizar la transición a un nuevo modelo que sitúe la vida en el centro y ha remarcado, en este sentido, que LAB reivindica la transición ecosocialista y feminista. «En los próximos meses, la crisis del modelo territorial del estado y la necesidad de encauzarlo parece que cogerá centralidad en la agenda política. Nuestra labor será que se garanticen los intereses de las y los trabajadores en esa batalla política. Nuestra exigencia será la necesidad de competencias y capacidad legislativa en cuestiones que son troncales como el empleo, las pensiones o la protección social», ha indicado.

Ha insistido en la necesidad de una Huelga General en el nuevo curso: «Las y los trabajadores ya estamos en la calle impulsando los cambios y luchando por ellos. El Primero de Mayo, LAB puso encima de la mesa la necesidad de dar nuevos pasos en ese ciclo movilizador y señaló que la situación exigía abrir el debate sobre otra Huelga General. Algunos meses más tarde, son cada vez más las voces que se suman a este idea. Ya somos la mayoría sindical quienes nos sumamos a la necesidad de la huelga y las y los pensionistas también se han manifestado en el mismo sentido».

La Huelga General servirá para impulsar y unificar las luchas sindicales y sociales que ya se están dando en los centros de trabajo como en la calle. Esta Huelga que debería plantearse a la ofensiva:

– Para plantar cara a la patronal y dejarle bien claro que no vamos a permitir que siga instalando la precariedad y para luchar en los centros de trabajo por el empleo digno.

– Tiene que servir para presionar al Gobierno de Madrid, para que derogue la reformas laborales y de pensiones y no establezca nuevos recortes.

– Tiene que interpelar a los gobiernos autonómicos para que utilicen las posibilidades del concierto y del convenio para dar un giro en materia de fiscalidad, fortalecer los servicios públicos e impulsar otro tipo de políticas públicas.

– Tiene que valer para reivindicar la soberanía y el derecho que tenemos de llenar de contenido un marco propio sin ningún tipo de injerencia.

También se ha referido a la Mesa de Diálogo Social abierta en Madrid. En lo que respecta a las relaciones laborales, en los últimos años y reforma tras reforma, se ha legalizado la precariedad, se ha optado por centralizar y debilitar la negociación colectiva y se ha dado un poder casi absoluto, para hacer y deshacer a su antojo a las empresas. No hay ningún tipo de equilibrio.

En palabras de Garbiñe Aranburu, «se precisa de una gran transformación. Hay que reconocer, repartir y dignificar todos los trabajos, cuidados incluido. Para ello, hay que derogar las reformas laborales de 2010 y 2012″.