Desde el sindicato LAB volvemos a denunciar el deterioro de la plantilla del Área de Salud de Tutera. Tras la finalización de varios procesos selectivos de distintas OPEs resurgen necesidades, dificultades y problemas enquistados. La situación no es nueva y no solo es recurrente, sino que afecta a otras áreas y hospitales comarcales, como es el caso del Hospital García Orcoyen de Lizarra. La centralización de la atención en Iruñea, la falta de incentivos y la inexistencia de una apuesta por la fidelización de la plantilla afecta de manera alarmante a hospitales comarcales y entornos rurales.
La incorporación de TCAEs el pasado 7 de octubre, la próxima incorporación de personal administrativo y la futura toma de posesión del personal de Servicios Generales han puesto de manifiesto el excesivo número de personal temporal, una plantilla infradimensionada y una movilidad que perjudica el conocimiento de las tareas de cada puesto de trabajo. Hablamos en términos generales de una plantilla que cambia continuamente y pierde capital humano formado. Esta situación no ayuda a la necesaria estabilidad laboral para garantizar una actividad eficiente.
También hay que subrayar que los traslados previos a estas oposiciones han vaciado parcialmente el Hospital Reina Sofía de personal fijo. Las trabajadoras y trabajadores, ante la situación precaria antes descrita, deciden trasladarse a otras administraciones, con plantillas más estables y atractivas. Creemos que la especial circunstancia del Área de Salud de Tutera la está convirtiendo en una puerta giratoria o una especie de campamento base para nuevos destinos. Por ello consideramos imprescindible tomar medidas que estabilicen, dimensionen y fidelicen las plantillas. No puede relegarse el Área de Salud de Tudela a una estación de tránsito por la administración de Nafarroa.
El envejecimiento de la plantilla del personal fijo del Área de Salud de Tutera requiere de una estrategia de renovación que garantice un relevo organizado que permita la trasmisión de conocimientos entre el personal actual y el personal que lo va a sustituir. Si observamos la plantilla administrativa, por ejemplo, constatamos una media de edad alta. No se tardará mucho tiempo en iniciar el proceso de tramitación de jubilaciones, desapareciendo con ellas toda la experiencia acumulada durante estos años.
Otro gran problema en la zona es la de los cursos de formación, ya que no se conceden atendiendo a “necesidades del servicio”. Los y las profesionales denuncian la dificultad para poder asistir a cursos de formación, una actividad más que necesaria para optimizar el funcionamiento de Osasunbidea.
Finalmente, el sindicato LAB quiere recalcar que en hospitales comarcales y con plantillas ajustadas es muy común la existencia de turnos deslizados en las franjas horarias de mayor carga de trabajo, alegando de nuevo supuestas “necesidades del servicio”. Esta práctica ignora los inconvenientes en la conciliación que se generan entre el personal y revela la escasez de alternativas de movilidad pública existentes. Nos parece imprescindible que durante los meses de adecuación del fichaje se aborden estas cuestiones y se garanticen soluciones satisfactorias para las trabajadoras.
En LAB entendemos que urge el desarrollo de un plan de renovación hospitalaria, tanto en materia de personal como de instalaciones. Es necesario un correcto dimensionamiento de la plantilla. No podemos tener una plantilla que de manera habitual esté contando los días pendientes hasta el siguiente traslado. Por ello pedimos que cese la política de parcheo que se viene aplicando todos estos años y se presente una verdadera y eficaz estrategia a largo plazo.

