Desde LAB, ELA y ESK de Mercedes, en primer lugar, queremos dejar claro que las inversiones y la apuesta que Mercedes-Benz está llevando a cabo en la fábrica de Gasteiz, son fruto de la profesionalidad y buen hacer de su plantilla y del entorno industrial que la rodea.
A partir de ahí, todos y todas debemos trabajar para que haya inversiones en nuestro territorio, que creen empleo, pero no debemos dejar al margen las condiciones de dicho empleo.
Son conocidas las inversiones que se están haciendo en Mercedes-Benz Gasteiz. La ciudadanía es consciente de que Ayuntamiento, Diputación y el propio Gobierno Vasco y estatal, ponen la alfombra roja en modo de subvenciones y ayudas a la empresa. Pero, alguien se ha preguntado ¿qué pasa con el empleo?. Nos da la sensación de que no.
Hace menos de un año, por primera vez desde que Mercedes está en Gasteiz, empezaron a contratar por medio de ETTs. Y a día de hoy, hay más de 1.400 personas trabajando en Mercedes por medio de ETTs (Empresas de Trabajo Temporal).
Sabemos que justifican y van a justificar que las condiciones son las mismas, en estos meses, los que estamos dentro y muchas de estas personas y su entorno, hemos visto que no es así.
En muchas ocasiones, no cobran lo que deberían, no se les da ropa adecuada, e incluso ni EPIs (Equipos de Protección Individual), no tienen representación sindical a la que acudir, les contratan de un día para otro, sin formación y rescinden sus contratos de la noche a la mañana, les amenazan con no volver a llamarles, le hacen meter horas extras incluso cuando trabajamos turnos de 9 horas, contratos en fraude…tenemos claro que aunque seguramente sus condiciones sean mejores que en otras empresas, lo cierto es que en Mercedes, la entrada de ETTs ha supuesto un gran retroceso, una clara precarización de las condiciones laborales.
Las administraciones, Ayuntamiento, Diputación y Gobierno Vasco, que no tienen problema en poner dinero y ayudas para las inversiones encima de la mesa, deberían ver que también se está invirtiendo en precarizar a la ciudadanía.
La Inspección de Trabajo, que es conocedora de la situación de las personas que trabajan por medio de ETTs, debería estar vigilando activamente que se cumpla la normativa. Pero lejos de hacerlo, cuando se denuncia, busca cualquier excusa para favorecer a Mercedes, incluso con actuaciones contrapuestas a otras actuaciones en otras empresas. O actuaciones tardías bajo la excusa de que no dispone de medios suficientes.
Somos conscientes de la importancia de Mercedes,pero ello no puede significar que las inversiones de dinero y ayudas públicas en Mercedes, se den sin garantías o condiciones, solo por enseñar la estrella. Las instituciones deberían velar porque esas inversiones no retornen en forma de pérdida de derechos o de precarización de las condiciones de trabajo.


