En el servicio de autobuses de Donostia, Dbus, las normas establecidas para la vestimenta del personal no contemplan la posibilidad de utilizar prendas adecuadas para las olas de calor del verano y, además, establece diferenciaciones en función del género: los hombres deben usar pantalón largo y las mujeres faldas o pantalones largos. Los trabajadores y las trabajadoras se han movilizado contra ello este mediodía en el Boulevard.
LAB considera que combatir el calor es una cuestión de salud en el trabajo y por eso todos los conductores y conductoras deberían poder ponerse pantalones cortos y faldas, independientemente del género. La diferenciación por género del uniforme no tiene cabida en la sociedad actual que debería ser inclusiva, y en la que debería primar el bienestar y la comodidad de cada persona.
La libertad de elección en torno a la vestimenta puede, además, contribuir a mejorar el clima laboral y, en consecuencia, a aumentar la productividad y la motivación de los trabajadores y trabajadoras.
Estas innovaciones que solicitamos no son solamente pasos hacia la igualdad; fomentan la salud, la eficiencia y hacen más agradable el entorno laboral para todos.

