En relación al acuerdo alcanzado en la Mesa de Diálogo Social de Madrid entre el Gobierno del Estado, los sindicatos CCOO y UGT y la patronal CEOE, queremos manifestar que lo se ha cumplido lo que ha dicho este sindicato desde el principio. Ninguna reforma laboral ha sido derogada. Para el Gobierno ha sido una prioridad atraer a la CEOE a este acuerdo, por lo que se ha dado derecho de veto a la patronal desde un principio. Los sindicatos estatales rechazan la movilización y han pactado sin presiones una reforma a la medida de la patronal.

No dan respuesta a los graves problemas que tiene la clase trabajadora. En concreto, nos parece muy grave que no se modifique la normativa establecida por la reforma laboral de 2012 en materia de despidos. Como hemos visto en los últimos años, la patronal ha utilizado esta normativa para despedir a las y los trabajadores de forma unilateral, sin ninguna garantía para los éstos y éstas. Ha sido la lucha de las y los trabajadores la que ha evitado más despidos (Tubacex, ITP, H&M…)

Junto a ello, y en relación a las y los trabajadores vascos, no se han adoptado medidas para corregir la estatalización de la negociación colectiva impuesta por las reformas laborales de 2010 y 2012. Por lo tanto, las los trabajadores vascos seguiremos con nuestros convenios sectoriales subordinados a los convenios sectoriales estatales, dando paso a la precarización.

Para dar nuestra lectura sobre otros temas (ultraactividad, prioridad del ámbito de empresa), esperaremos a que el decreto esté publicado, porque aquí también tenemos sospechas de que lo que se está vendiendo públicamente no se va a cumplir del todo.

Tenemos que decir alto y claro que las modificaciones que se han hecho no responden a las reivindicaciones y demandas que hace la clase trabajadora vasca. Pero en Madrid todavía queda partido por jugar y los partidos vascos tienen que aprovechar la oportunidad de poner sus votos en beneficio de los intereses de las y los trabajadores de Euskal Herria.

LAB tiene claro que la solución a los problemas que tiene la clase trabajadora vasca no va a venir de Madrid. Por eso defendemos la necesidad de iniciar un nuevo ciclo de movilizaciones. Precisamente, utilizaremos la Jornada de Reivindicación que tenemos convocada el 27 de enero en los centros de trabajo para rechazar esta reforma laboral, exigir a la patronal que no la aplique y apostar por un empleo digno.

Es el momento de iniciar la hoja de ruta vasca. Y tenemos propuestas para avanzar en ese camino, entre ellas la del Código Laboral Vasco. Hemos solicitado a CONFEBASK y CEN un acuerdo para dignificar el empleo de las y los trabajadores de Euskal Herria con las propuestas que allí se recogen.

Interpelamos a los gobiernos vasco y navarro, a Urkullu y Chivite, para que impulsen acuerdos para cambiar en Euskal Herria lo que la mesa de diálogo social de Madrid no ha cambiado, para acabar con la unilateralidad y precarización que está imponiendo la patronal.