Los servicio públicos de empleo registraron en marzo una ligera caída del paro en el conjunto de Hego Euskal Herria, cifrada en 249 personas desempleadas menos en comparación con el mes anterior.

Bizkaia fue el único territorio donde aumentó el paro, sumando 274 personas desempleadas más.

El paro registrado se mide teniendo en cuenta el número de demandas de empleo que están en alta el último día de cada mes, de manera que este año ha coincidido con las vacaciones de Semana Santa. Este motivo ha favorecido la contratación temporal en actividades económicas ligadas al sector servicios, contribuyendo así a una reducción estacional del paro a costa de más precariedad.

Aunque, en realidad, las cotas de precariedad alcanzadas son tan elevadas que difícilmente se pueden superar. De hecho, alrededor del 91% de los contratos firmados son de carácter temporal, tanto si nos fijamos en la contratación de marzo como en el dato acumulado en lo que llevamos de año.

Por otro lado, además de vulnerabilidad en el empleo, también es obligado denunciar la reducción de la protección frente al desempleo.

Como es sabido, algunas personas que reciben algún tipo de prestación por desempleo no están consideradas oficialmente en situación de paro, por no cumplir los criterios estadísticos utilizados por los servicios públicos de empleo (personas prejubiladas, afectadas por ERE, compatibilizan empleo a tiempo parcial, etc.).

No obstante, según la información proporcionada por las oficinas de empleo, tan sólo el 30,4% de las personas registradas oficialmente en paro reciben prestaciones por desempleo. Esto significa que en Hego Euskal Herria, hay 113.610 personas en las lista del paro que no reciben ningún tipo de prestación por desempleo; y otras 25.964 son beneficiarias de una prestación asistencial que apenas supera los 430 euros mensuales de media.

En este sentido, es oportuno recordar que seis años después de la reforma laboral del PP, el recorte de las prestaciones impuesto entonces no sólo ha dificultado el acceso a las mismas, sino que también ha provocado una reducción de su cuantía. En concreto, la cuantía media de las prestaciones contributivas ha bajado un 7,5%.