El pasado 8 de septiembre, pocos días después de que se pusieran en marcha las nuevas zonas de la zona azul de Pamplona, un trabajador de ORA fue agredido por el impacto de un perdigón. Desde el sindicato LAB consideramos que la dirección de la empresa es la responsable de garantizar la seguridad y salud de sus trabajadores y trabajadoras, y queremos denunciar que Dornier no lo ha hecho.

Era notoria y pública la tensión que se vivían los días previos al inicio de la zona azul en algunos barrios de Pamplona, y tal y como regula la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la empresa debía haber contemplado esta situación de riesgo y tomado las medidas preventivas oportunas, previo al inicio de la actividad laboral en esas zonas.

Pero la empresa envió a trabajadores/as de la ORA a las nuevas zonas sin una evaluación de riesgos de la situación, ni suficientes medidas de prevención para evitar posibles accidentes, incumpliéndo así la obligatoriedad de proteger la salud de sus trabajadores y trabajadoras.

Desde LAB entendemos que tanto la empresa Dornier como el Ayuntamiento de Pamplona (que también es responsable directo de la seguridad y salud de los y las trabajadoras subcontratadas) deberían haber esperado a activar las nuevas zonas ORA a que la tensión vecinal no fuera tan elevada, y anteponer la seguridad de la plantilla de la zona azul.

A pesar de que se había acordado un paro de 2 horas entre los diferentes sindicatos que componen el Comité de Empresa, la empresa lo ha condicionado a un acuerdo en el que se retire de la revindicación la responsabilidad de la empresa. ELA, UGT y CCOO lo han aceptado, con una revindicación en la que únicamente ponen la responsabilidad en los vecinos y vecinas

de la Txantrea.

Por eso, desde el sindicato LAB nos desmarcamos de la convocatoria, ya que entendemos que eximir de responsabilidad a la empresa no es aceptable para la plantilla de Dornier.

Hay diversos factores que deberían tenerse en cuenta tras una agresión, ya que no pueden considerarse por igual, zonas en las que la zona azul lleva tiempo funcionando, zonas de nueva creación y zonas con conflicto vecinal. Es evidente que los riesgos para los y las trabajadoras son distintos, las medidas preventivas deben ser tenidas en cuenta y obviar esto nos convierte en trabajadores y trabajadoras expuestas a una agresión a la máxima expresión ante cualquier situación.

Por eso reiteramos nuestras revindicaciones:

  • No a las agresiones contra los y las trabajadoras de la zona azul.
  • Exigimos responsabilidades de lo ocurrido y medidas preventivas que protejan nuestra salud en el trabajo.