Garbiñe Aranburu ha comparecido para dar a conocer la propuesta de reforma fiscal que el sindicato presentará en las instituciones forales de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. Hemos realizado un análisis sobre la fiscalidad actual y en el informe hemos constatado que el sobreesfuerzo fiscal que soportan las rentas del trabajo y el consumo contrasta con la reducida fiscalidad que grava los beneficios empresariales, las rentas de capital y la riqueza. Por ello, con el fin de asentar una fiscalidad más justa y redistributiva, reivindicamos aumentar el volumen de ingresos públicos para blindar los servicios públicos esenciales; garantizar la equidad fiscal y la progresividad impositiva; y mejorar la capacidad distributiva del sistema tributario para reducir las desigualdades y luchar contra la pobreza.


"Además del elevado número de víctimas mortales y del daño provocado en la salud de las personas, la propagación de la pandemia también tiene serias repercusiones en los ámbitos económico, laboral y social. En ambos casos proteger a las personas debe ser la prioridad. Para salvar vidas, velar por su salud y garantizar un nivel de bienestar adecuado a quienes han perdido su fuente de ingresos o se encuentran en situación de vulnerabilidad".

Es un extracto del informe sore fiscalidad presentado hoy por la secretaria general Garbiñe Aranburu. Concretamente, junto al informe hemos dado a conocer nuestra propuesta de reforma fiscal que haremos llegar a las instituciones forales de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa, al considerar que la actual fiscalidad resulta éticamente inaceptable, económicamente injustificable y socialmente insoportable. 

Eso sí, los cambios que proponemos para asentar una fiscalidad más justa y redistributiva no deberían tener un carácter excepcional o temporal, sino que han de ser incorporados de forma definitiva con la finalidad de lograr estos tres objetivos primordiales:

– Aumentar el volumen de ingresos públicos para blindar los servicios públicos esenciales.

– Garantizar la equidad fiscal y la progresividad impositiva para que contribuyan más quienes más riqueza acumulan y quienes tienen mayores ingresos.

– Mejorar la capacidad distributiva del sistema tributario para reducir las desigualdades y luchar contra la pobreza.

El reto es reforzar el sistema tributario y sentar bases sólidas para la reconstrucción económica y social. Para ello, la propuesta aboga por recaudar más y de forma más progresiva, con este principio como eje: la posesión de riqueza es una evidente manifestación de capacidad económica y como tal debe ser gravada.