2026-10-18
Blog Página 24

Los y las trabajadoras de intervención social de Araba interpelan directamente a la diputación para resolver el conflicto por el cuarto convenio colectivo del sector

En el día de hoy, las más de 1.000 trabajadoras y trabajadores del sector de intervención social de Araba han secundando de manera muy importante la sexta jornada de huelga desde que se inició el 2026, en defensa de un convenio colectivo. Reclaman una mejora de sus condiciones laborales en el camino hacia la equiparación con las de sus compañeras del sector público.

La jornada ha comenzado con un piquete informativo ante la Cruz Roja, que ha pasado por la Fundación Eraikibide y la Asociación Nuevo Futuro a primera hora de la mañana, con el que han dado a conocer la grave situación en la que se encuentra la negociación del convenio. Pero en la jornada de huelga de hoy, el protagonismo ha correspondido a la comparecencia de representantes sindicales del sector ante la Comisión de Políticas Sociales .

Hace exactamente un año las trabajadoras y trabajadores del sector de intervención social comparecieron para trasladar la situación que atravesaban. Ya entonces denunciaban las dificultades existentes en la negociación colectiva y reclamaban un convenio justo que reconociera adecuadamente la labor que desempeñan. Un año después, la realidad apenas ha cambiado: los obstáculos por parte de la patronal y las administraciones siguen siendo los mismos y las reivindicaciones del sector continúan plenamente vigentes.

La Diputación Foral de Araba es responsable de la gran mayoría de los servicios y centros del sector. Sin embargo, las intervenciones que ha realizado históricamente nunca han surgido por iniciativa propia, sino como consecuencia de la presión ejercida por las movilizaciones y las demandas de las trabajadoras. Ya el pasado verano estas advirtieron de que sus luchas se orientarían hacia la equiparación de sus condiciones laborales con las del sector público, una reivindicación que hoy sigue siendo el núcleo del conflicto. Resulta difícil sostener que trabajadoras que realizan las mismas funciones dentro del mismo sistema de cuidados deban soportar diferencias salariales y laborales tan significativas únicamente por pertenecer a una entidad privada subcontratada.

Ante esta situación, los y las trabajadoras se preguntan si estamos ante una muestra de desidia institucional o se trata simplemente de silencio administrativo. Han aprovechado la comparecencia de hoy para solicitar públicamente una reunión con el diputado de Políticas Sociales, Gorka Urtaran. Las administraciones no pueden seguir situándose al margen de este conflicto. Son responsables directas de los servicios que prestan, deciden los presupuestos y tienen la primera y la última palabra sobre la financiación. Presumen de una amplia cartera de servicios sociales, pero esa apuesta no se refleja en el reconocimiento de las personas que los hacen posibles cada día.

Las instituciones conocen perfectamente la situación. Los y las trabajadoras ya comparecieron el verano pasado, y además, a finales del año pasado mantuvieron reuniones con distintos grupos políticos y departamentos implicados, tanto del ayuntamiento como de la diputación. A pesar de ello, siguen encontrándose con respuestas insuficientes e incluso con la ausencia de interlocución por parte de algunos responsables políticos. Se insiste en que la negociación corresponde exclusivamente a patronales y representación sindical, pero esa posición resulta cómoda cuando quienes tienen capacidad real de financiación y decisión permanecen al margen.

Por la parte sindical, basadas en las demandas concretas recibidas del sector, se han presentado numerosas propuestas con voluntad de acuerdo. Sin embargo, la última propuesta patronal vuelve a demostrar la distancia existente entre las posiciones, especialmente en materia salarial, aunque también en el resto de contenidos. La subida planteada para los años 2025 y 2026 se pretende compensar reduciendo los incrementos de los años posteriores, alcanzando un aumento total del 13% que no responde a las necesidades reales de equiparación. Además, en cuestiones fundamentales para el sector se plantean formulaciones genéricas y poco vinculantes que no garantizan avances efectivos ni mejoras concretas para las plantillas.

En este punto, los y las trabajadoras subrayan que el origen del problema se encuentra también en un modelo de subcontratación que perpetúa la desigualdad entre personas que realizan el mismo trabajo. La privatización de una parte importante del sistema de cuidados ha servido para justificar salarios más bajos y peores condiciones laborales. Esta situación es profundamente injusta y obliga a preguntarse si existe una verdadera voluntad política para transformarla. Las administraciones deben asumir su responsabilidad, mediar e intervenir para desbloquear el conflicto; ya que sin financiación y sin implicación institucional no habrá una solución real.

Los y las trabajadoras del sector de intervención social son parte esencial del sistema de cuidados, por ello y todo lo anteriormente mencionado, reclaman avanzar hacia un modelo público y comunitario en aras de garantizar unos servicios de calidad y unas condiciones laborales dignas. Mientras instituciones y patronales no se tomen en serio la negociación de este convenio, seguirán organizándose y movilizándose. La presión en las calles continuará porque es, una vez más, la herramienta que les queda para lograr los cambios que el sector necesita y merece.

El comité de empresa de Navarrabiomed reclama el impulso definitivo del primer convenio colectivo de la entidad

El comité de empresa de Navarrabiomed-Fundación Pública Miguel Servet —formado por 9 delegados y delegadas de LAB— ha informado de que tras tres años de negociación del primer convenio colectivo de la entidad se ha alcanzado un texto consensuado con la dirección de la Fundación. Además, en la reunión mantenida la pasada semana con el Departamento de Salud, la representación de las y los trabajadores recibió una valoración positiva de la propuesta, lo que, a su juicio, refuerza la necesidad y conveniencia de este acuerdo para Nafarroa.

Según destaca el comité, este convenio supone mucho más que una mejora de las condiciones laborales de la plantilla. Representa el reconocimiento a un colectivo que lleva años desarrollando una labor esencial para el sistema sanitario navarro en un contexto marcado por la precariedad y la inestabilidad laboral. La aprobación del acuerdo permitiría dotar al sector de un marco laboral estable, justo y homogéneo, considerado imprescindible para atraer y retener talento, fortalecer la investigación sanitaria pública y aumentar su competitividad.

La representación de las y los trabajadores subraya que la investigación biomédica pública constituye una herramienta estratégica para Nafarroa. Gracias a ella se impulsan ensayos clínicos, proyectos de investigación e innovaciones que repercuten directamente en una mejor atención sanitaria y en una mayor calidad de vida para la ciudadanía. En este sentido, considera que respaldar este convenio equivale a apostar por una sanidad pública más sólida y por el futuro de la comunidad.

Por ello, el comité de empresa considera imprescindible que el respaldo político expresado durante estos años se traduzca ahora en medidas concretas. A su entender, ha llegado el momento de materializar los compromisos adquiridos y garantizar los recursos necesarios para hacer realidad este convenio. Asimismo, reclama que dicho compromiso quede reflejado de forma clara en los Presupuestos de Nafarroa para 2027, asegurando su implantación efectiva y consolidando un sector estratégico para la comunidad.

Tras tres años de trabajo y negociación, el comité señala que la plantilla necesita certezas. En caso de que no se concreten los compromisos necesarios para la puesta en marcha del convenio, advierte de que continuará impulsando las movilizaciones y acciones reivindicativas que considere oportunas hasta obtener una respuesta adecuada a unas demandas que considera legítimas y justas.

Dos golpes de calor en la tarde de ayer en Arcelor Mittal de Sestao por dejadez de la dirección

Debido a la alerta roja decretada por el Gobierno Vasco la dirección de la planta convocó un “Comité de Crisis”. En dicho comité la dirección dio sus pautas para estos casos, hidratarse y tomar unos sobres de sales minerales. Las personas delegadas del sindicato LAB solicitaron la parada de las instalaciones durante el tiempo que dure la alerta roja, advirtiendo de los riesgos que corrían los trabajadores y las trabajadoras ante las altas temperaturas. Sin embargo, la dirección hizo caso omiso.

En el relevo de tarde, después de llevar dos horas trabajando, dos trabajadores de dos empresas auxiliares sufrieron sendos golpes de calor. Al llamar a los servicios de emergencia para que acudan, les dicen que no hay ambulancias disponibles y que podrían llegar en aproximadamente 30 minutos, siendo los trabajadores trasladados a los centros hospitalarios en los coches de sus compañeros.

Después de esto la dirección decidió parar la instalación de 16:30 a 20:00.

Desde el sindicato LAB llevamos mas de 1 año reclamando un protocolo preventivo de calor real, ya que el que tiene actualmente la fábrica no cumple con las necesidades de una empresa de estas características, y hace poco estuvo OSALAN visitando las instalaciones tras una consulta de dicho sindicato sobre este tema.

Avisamos de que esto podía pasar, que era muy probable que pasara, y como en el cuento del lobo, hasta que no ha pasado no han visto el problema.

Llamamos a seguir trabajando para otorgar el mismo estatus al euskera y al castellano y asegurar la euskaldunización de la Administración

El PNV no ha querido aceptar que la Ley de Empleo Público de la CAV recoja la exigencia obligatoria de los perfiles lingüísticos de ambas lenguas oficiales para el acceso a la administración pública.

Se acaba de hacer público el acuerdo firmado entre PNV y EH Bildu en torno al proceso de modificación de la Ley de Empleo Público de la CAV. Ello conllevará que se en el pleno parlamentario de mañana prospere la propuesta de ley del PNV. Será la base sobre la cual se modificará la ley, y los contenidos recogidos en las enmiendas propuestas por EH Bildu no serán aprobadas de inmediato.

El PNV no ha querido aceptar que los perfiles de ambos idiomas oficiales se requieran de manera obligatoria para acceder a la administración pública, por lo que, desde el punto de vista de LAB, la reforma legal no es la que se necesita en el momento actual. Sin embargo, quedarse en la situación en la que nos encontramos hoy en día no sería suficiente para parar la ofensiva, por lo que tampoco sería una buena opción. Aunque el acuerdo que han cerrado los dos partidos no sea suficiente para dar los pasos necesarios para la euskaldunización de la Administración y no garantiza que se igualen los dos idiomas para el acceso a esta, tampoco cierra las puertas a esas modificaciones. Desde el punto de vista de LAB, no es la reforma de ley que pedíamos los sindicatos vascos ni los movimientos sociales por el euskera para el momento que estamos viviendo. Está por ver si si la modificación a aplicar en la Ley de Empleo Público contemplará protección legal para otros escenarios. Si no fuera así, LAB exige que se lleven a cabo las modificaciones necesarias para dotar al euskera del mismo estatus que el castellano. El sindicato continuará presionando en ese sentido y vigilará de cerca el nivel de cumplimiento de la modificación de ley y del resto de medidas recogidas en el acuerdo, tomando como referencia, tal y como se contempla en el propio acuerdo, los casos de Cataluña y Galicia.

Cabe recordar que este cambio legislativo viene provocado por la ofensiva contra la euskaldunización de la Administración que estamos viviendo durante los últimos años y que se centra principalmente en la exigencia de los perfiles lingüísticos. La Ley de Empleo Público vigente hasta ahora no ofrece un blindaje legal adecuado a dicho proceso, y tampoco ha logrado parar los abusos de ciertos jueces y agentes sociales contra el euskera y contra los derechos de sus hablantes.

Todo ello hacía que fuera imprescindible cambiar la ley que se encuentra vigente, siguiendo las exigencias trasladadas una y otra vez en los últimos años por la mayoría de la ciudadanía, por el movimiento euskaltzale y por la mayoría sindical en aras a superar la incertidumbre jurídica de los perfiles lingüísticos y otras medidas de euskaldunización y dotarlas de protección legal.

Para conseguir una Administración euskaldun que garantice a toda la ciudadanía su derecho a ser atendida en euskera y que asegure el derecho de los y las trabajadoras públicas a trabajar en ese idioma es necesario igualar a nivel jurídico el castellano y el euskera, lo cual exige que los perfiles de aptitud de ambos idiomas sean obligatorios en todos los puestos de trabajo públicos y que las excepciones estén ligadas a la planificación lingüística de cada Administración. Dichas excepciones también deben realizar un recorrido para que, de forma progresiva, avancen en el camino de la euskaldunización. Una reforma legal que sea realmente efectiva debe partir hacia ese objetivo y recoger las medidas previamente mencionadas.

Junto con ello, es preciso que a partir de ahora no haya ningún recorte en los perfiles lingüísticos de las nuevas ofertas de empleo. Sería totalmente contradictorio e inaceptable que mientras por un lado se está modificando la ley para proteger dichos perfiles, por otro lado se apliquen recortes en las exigencias de idiomas en las nuevas convocatorias de empleo, utilizando la excusa barata de lo que puedan decir en un futuro los juzgados. Y es que LAB denuncia que en los últimos meses están ocurriendo retrocesos en numerosas convocatorias de diputaciones y ayuntamientos, por lo que reclama terminar con esto de raíz.

También debemos denunciar la falta de flexibilidad mostrada por el PNV a lo largo de todo este proceso y la falta de voluntad que ha mostrado para adaptar su propuesta de ley. Se ha negado a cambiar de raíz el paradigma de los perfiles lingüísticos, lo que supondría un verdadero salto en la euskaldunización de la administración, dando la espalda a las peticiones de la mayoría social y sindical de este pueblo. Como ocurrió en su día con el proceso para renovar la Ley de Educación, el PNV vuelve a mostrar las hipotecas que tiene con el PSE, negándose a la alianza estratégica euskaltzale de la que precisan la euskaldunización y los derechos lingüísticos de la ciudadanía de Euskal Herria. Esta actitud, además de causar que la adopción de medidas se alargue en el tiempo, conllevará seguramente que la modificación de la ley que se lleve a cabo sea insuficiente para responder a la gravedad de la situación.

Por ello, LAB adopta el compromiso de hacer un estrecho seguimiento a partir de ahora a la implementación de la ley renovada y al carácter de los cambios en el Decreto para la Normalización del uso del Euskara, el cual deberá modificarse en función de la ley. Entre otras cuestiones, exigirá defender los marcos de negociación colectiva y la ejecución de decisiones, consensos y acuerdos en la normalización del euskara y en los perfiles lingüísticos de los puestos de trabajo en los convenios laborales, tanto en los el Gobierno Vasco como en los dependendientes de las diputaciones, así como en los marcos de negociación de las entidades locales, incluído Udalhitz.

Si no hay cambios verdaderos y adecuados la euskaldunización de la administración seguirá en el futuro bajo la amenaza de las arbitrarias decisiones de los juzgados y de los agentes euskaráfobos, algo que propicia la actual incertidumbre jurídica. Por ello, la solución a este conflicto vendrá de dotar de seguridad jurídica real al proceso de euskaldunización de la administración, para lo cual es completamente necesario igualar el reconocimiento legal de los perfiles de euskera y castellano.

LAB exige directrices claras y precisas sobre las temperaturas límite en el ciclo 0-3 de Nafarroa

El sindicato LAB exige al Departamento de Educación y a Salud Pública la elaboración de directrices claras y precisas que establezcan las temperaturas límite en las escuelas infantiles y en los centros educativos que imparten el ciclo 0-3 años.

Ante las altas temperaturas registradas estos días —una situación que, según advierte el sindicato, se repite con mayor frecuencia e intensidad como consecuencia del cambio climático— LAB denuncia las condiciones térmicas que se están registrando en numerosas escuelas infantiles y centros del primer ciclo de educación infantil. En muchos de estos centros, señala la organización sindical, las temperaturas alcanzan niveles que ponen en riesgo la salud y el bienestar de las trabajadoras y dificultan el desarrollo de la actividad laboral en condiciones adecuadas.

El sindicato recuerda además que el alumnado de 0 a 3 años constituye un colectivo especialmente vulnerable ante las temperaturas extremas, lo que, en su opinión, hace aún más urgente la adopción de medidas eficaces por parte de las administraciones competentes.

Por ello, LAB exige al Departamento de Educación y a Salud Pública que elaboren y hagan públicas directrices claras y precisas que establezcan las temperaturas máximas y mínimas a partir de las cuales deba suspenderse la actividad presencial en el ciclo 0-3 años, con el objetivo de garantizar la protección de la salud de todas las personas presentes en los centros.

Asimismo, el sindicato reclama a las diferentes administraciones públicas y entidades locales titulares de escuelas infantiles, así como a las responsables de los centros educativos que imparten el ciclo 0-3 años, que adopten de manera inmediata todas las medidas preventivas necesarias para asegurar unas condiciones ambientales adecuadas.

LAB subraya que la normativa en materia de prevención de riesgos laborales obliga a las administraciones y entidades empleadoras a proteger la salud de sus trabajadoras y trabajadores, por lo que considera imprescindible adoptar medidas frente a las temperaturas extremas y garantizar condiciones de trabajo seguras y saludables.

El sindicato añade que seguirá defendiendo los derechos de las trabajadoras del sector y exigiendo que las administraciones asuman su responsabilidad para garantizar entornos laborales y educativos seguros, protegiendo tanto la salud de los y las profesionales como la de los niños y niñas del ciclo 0-3 años.

Firmamos el convenio en el centro especial de empleo Usoa de Barakaldo #LortuDugu

Despues de un largo proceso de negociación de más de dos años, con movilizaciones, ronda de partidos y asambleas de trabajadoras, el documento entra en vigor con aval del 99,5% de los trabajadores y trabajadoras.

El nuevo convenio estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2027, y los principales acuerdos que recoge se ennumeran a continuación:

1. Valoración de puestos y funciones de trabajo, lo que ha permitido ordenar el convenio

2. Se desvinculan los salarios del Salario Mínimo Interprofesional

2. Se consolidan todas las variables subjetivas, lo que ha permitido establecer salarios fijos (adecuación retributiva 2025)

3. Subidas salariales para el 2026 del 2,9% y para el 2027 del 4,5%

4. Eliminación de nuevos contratos de Bajo Rendimiento

5. Descanso en jornada de 15 a 20 minutos.

6. Garantía del contrato relevo.

7. Regular la promoción interna y el desarrollo profesional

8. Fomento y compromiso en el aprendizaje y uso del euskera.

9. Ayudas económicas para sanidad (dentista, oculista) para las personas trabajadoras, y para el cuidado de hijos con discapacidad.

10. Mantener el complemento de Incapacidad Temporal al 100%.

11. Asegurar la igualdad de trato y no discriminación.

El sindicato LAB va a seguir siendo un agente activo en la denuncia de los incumplimientos estructurales de los derechos de las personas con diversidad funcional y vam a seguir peleando conjuntamente con ellas por la mejora y dignificacion de sus derechos y sus condiciones laborales.

LAB denuncia que la inteligencia artificial se está utilizando como excusa para destruir empleo en la empresa Konecta BTO de Güeñes

Ya han despedido a cuatro personas trabajadoras. El comité de empresa se movilizó el 22 de junio y ha vuelto a movilizarse hoy para reclamar su readmisión.

“¿Futuro para quién?” Esta es la pregunta que desde LAB queremos trasladar ante el discurso empresarial que presenta la inteligencia artificial como sinónimo de progreso, mientras sus consecuencias empiezan a recaer directamente sobre las personas trabajadoras.

La realidad es que la implantación de nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial ya ha tenido consecuencias laborales: cuatro personas han perdido su puesto de trabajo como consecuencia de este proceso en la empresa Konecta BTO de Güeñes. Cuatro despidos que no podemos aceptar ni normalizar. Cuatro empleos destruidos por una tecnología que debería servir para mejorar las condiciones laborales y no para dejar a personas trabajadoras en la calle.

Desde LAB denunciamos que la inteligencia artificial está siendo utilizada por algunas empresas como una vía para reducir costes, sustituir empleo y aumentar beneficios. Mientras se anuncian grandes inversiones en innovación y desarrollo tecnológico, la pregunta sigue siendo la misma: ¿qué futuro se está construyendo y para quién?

No podemos aceptar que millones de euros destinados a I+D, muchas veces acompañados de financiación y ayudas públicas europeas, acaben sirviendo para eliminar puestos de trabajo y empeorar las condiciones laborales. La innovación no puede significar despidos, precarización ni que las personas sean consideradas un coste que hay que eliminar.

Las empresas hablan de transformación, eficiencia y futuro, pero desde LAB queremos dejar claro que no existe futuro si se construye dejando atrás a las trabajadoras y trabajadores. No existe progreso cuando un algoritmo vale más que una persona con experiencia, derechos y una vida detrás.

La externalización de servicios y la apuesta por modelos tecnológicos que buscan sustituir empleo demuestran una lógica empresarial donde el beneficio económico está por encima de las personas. Se invierte en máquinas y sistemas automatizados mientras se recorta en empleo y se deterioran las condiciones de quienes hacen posible que las empresas funcionen.

Desde LAB exigimos que la implantación de la inteligencia artificial se haga con garantías laborales, transparencia y participación de las personas trabajadoras. La tecnología debe utilizarse para mejorar el trabajo, reducir cargas y proteger la salud laboral, nunca como una herramienta para despedir.

Cuatro despidos ya son demasiados. No vamos a permitir que haya más. No vamos a aceptar que la inteligencia artificial sea la excusa para destruir empleo y precarizar nuestras condiciones laborales.

El futuro no puede ser un futuro sin trabajadoras ni trabajadores. La innovación debe estar al servicio de las personas, no al servicio de unos pocos beneficios empresariales.

La industria basada en los intereses de las multinacionales y del sector armamentístico está condenada a la pérdida de empleo y al aumento de la precarización

El empleo en industria, especialmente en el sector metalúrgico, ha disminuido de forma evidente en los últimos años. Frente a ello, desde LAB adviertimos de que el debate sobre la industria se está planteando en los términos equivocados, y defiende una política industrial que garantice un empleo dignos, control público y futuro social y ecológico.

Lo que está en cuestión es hacia qué tipo de modelo industrial va a dirigirse Euskal Herria y en beneficio de quién se va a desarrollar la política industrial. Lanzamos una clara advertencia al respecto: el debate sobre la industria se está llevando a un planteamiento erróneo. En una comparecencia llevada a cabo en Bilbo, hemos señalado que, hoy por hoy, la transformación de la industria se desarrolla en función de los intereses de las multinacionales, en vez de con el objetivo de crear empleo digno y responder a la transición ecosocial.

Kris Gete, responsable de la Federación de Industria de LAB, ha expuesto resumidamente las consecuencias que ello trae: “Las plantillas se reducen y el empleo industrial cae, las subvenciones públicas no generan el beneficio social necesario, se debilita la inversión productiva, empeoran las condiciones laborales y aumenta la precariedad. Mientras tanto, los beneficios de muchas empresas continúan creciendo”.

Gorka Vidal, economista de LAB, ha hecho una fotografía más detallada, mostrando la evolución del empleo en el sector industrial y la situación actual de las condiciones laborales. Según los datos procedentes de la Seguridad Social, el número de empresas dadas de alta en el sector industrial en Hego Euskal Herria ha descendido considerablemente: el pasado diciembre fueron 2.508 menos que en 2011; 8.551 en total. La cantidad de empresas ha disminuido en los sectores de productos metálicos, mobiliario y maquinaria y fabricación de equipos, entre otros, y en total hay 1.407 empresas menos en los subsectores relacionados con el metal. El declive más evidente se da en la metalurgia: hay 164 empresas menos que en 2011 de fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleación, y hay 4.577 personas menos trabajando en el subsector.

Vidal ha explicado que subsectores que hasta ahora han tenido un gran peso están perdiendo fuerza y, por el contrario, otros se están reforzando, como puede ser el sector de la industria de alimentación (4.707 trabajadores y trabajadoras más desde 2011), el de fabricación de productos farmacéuticos (1.750 trabajadores y trabajadoras más) y la fabricación de vehículos a motor, remolques y semiremolques (2.191 trabajadores y trabajadoras más, aunque haya 60 empresas menos). El economista ha puntualizado que la calidad del empleo de estos sectores es más bajo que en los sectores que se están debilitando.

Poniendo el foco en datos más cercanos, en los subsectores que ofrecían un mejor empleo, como en la fabricación de otros componentes, piezas y accesorios para vehículos de motor; de electrodomésticos; de caucho sintético en sus formas primarias y en la fundición, el número de empleos se ha reducido en 2.603 desde enero de 2022. Ejemplo de ello son las siguientes empresas: Mecaner, Sunsundegui, BSH…

Vidal ha explicado que el empleo en industria ha disminuido y que el tejido industrial se está debilitando. Ha advertido de que muchas empresas reciben ayudas públicas pero no las destinan a la estabilización del empleo y el arraigo de la industria, y que las multinacionales no muestran compromiso con el territorio. Al contrario, priorizan la rentabilidad. “No hay condicionamientos que garanticen el retorno social”, denuncia Vidal.

Además, ha explicado que la pérdida de empleo en industria y el deterioro de las condiciones laborales están estrechamente ligados: “El empleo precario sustituye cada vez más al empleo estable”. Ello conlleva, según Vidal, una “fuga de talentos”: “Si la industria no ofrece condiciones laborales dignas y estables serán cada vez más los y las jóvenes profesionales cualificadas que acudan a otros sectores o territorios, aumentando así el riesgo de que la industria pierda su capital social, que es clave para su futuro”.

La industria armamentística, un flotador pinchado

Vidal ha querido denunciar que en el contexto de hoy en día se promueva la industria armamentística como oportunidad para reforzar el segundo sector, y que se haga además “de forma muy opaca y por la puerta de atrás”. El flotador de un sector que se tambalea no puede ser la industria, militar, expresa Vidal: “No se puede hacer negocio con el genocidio; no se puede hacer negocio con las guerras”.

El flotador también está agujereado desde el punto de vista del empleo, ha advertido Vidal, ya que las empresas que destinan su actividad a la industria civil están empezando a transicionar a la industria militar por medio de ayudas públicas. El economista cree que esos fondos públicos pueden servir de herramienta para la transformación ecosocial, lo cual, además de garantizar la participación de los y las trabajadoras y la propiedad pública, propiciaría la creación de empleo en sectores que serán estratégicos.

Kris Gete ha expresado que los datos presentados por Vidal no hacen más que confirmar lo que LAB denuncia desde el principio; es decir, que el debate sobre la industria se está planteando de manera errónea.

La responsable de la Federación de Industria ha afirmado de manera clara que “Euskal Herria necesita industria”. Sin embargo, lo que está en juego es el modelo industrial, según ha puntualizado: “Necesitamos una industria que garantice un empleo digno, control público y un futuro social y ecológico”. Defiende que para ello hace falta planificar el futuro del sector “basándose en el empleo digno, en las necesidades del territorio y en la transición ecosocial, y no según los intereses de la industria armamentística y de las multinacionales”.

Gete ha querido destacar cuatro condiciones a cumplir para una política industrial alternativa: “planificar la transición industrial, condicionar las ayudas económicas públicas, aumentar la participación de las trabajadoras y los trabajadores y garantizar en empleo, la reindustrialización y la transición justa.

Por todo lo anterior, Gete ha destacado la necesidad de desarrollar una política industrial para la transición ecosocial. Las bases de la propuesta de LAB a este respecto se detallan a continuación:

  1. Planificar la transición industrial La transición ecológica de los principales sectores industriales ha de llevarse a cabo de forma planificada y justa, reduciendo las emisiones y el consumo de recursos y sin provocar grandes perjuicios al empleo. El futuro de miles de personas trabajadoras no puede dejarse únicamente en manos de los consejos de administración o de fondos buitre. Por ello, haCe falta una transición industrial planificada, que cuente con la participación de los trabajadores y trabajadoras y que tenga por objetivo proteger el empleo y reducir las emisiones. A su vez, necesitamos una mayor intervención pública en las decisiones estratégicas y que los sindicatos puedan participar de manera real y vinculante.
  2. Condicionar el dinero público
    Las empresas que obtengan ayudas públicas deben cumplir condiciones estrictas. No pueden realizar despidos, deslocalizar empresas o repartir grandes dividendos mientras perciban dinero pñublico. No es aceptable que las empresas perciban ayudas públicas y después destruyan empleo o prioricen el beneficio privado.

    Por ello, las empresas deben asumir compromisos claros: conservar el empleo, recharzar las deslocalizaciones y garantizar inversiones productivas.
    El dinero público debe servir para proteger el empleo y el futuro de la industria, no para financiar ganancias privadas.
  1. Aumentar la participación de los y las trabajadoras
    Es fundamental obtener mecanismos para la participación de la clase trabajadora. El personal cuyo puesto de trabajo se vea afectado por la transición ecológica debe tener la capacidad de debatir y decidir sobre la dirección que deben tomar dichos cambios en la producción. Los planes de descarbonización, las inversiones y las estrategias de industria no pueden estar solamente en manos de las direcciones de empresa.
  2. Empleo, reindustrialización y transición justa Toda transición industrial debe garantizar los derechos laborales y el empleo digno, lo cual quiere decir que hay que hablar de reindustrialización, de reparto del trabajo, de reducción de jornada, de arraigo de las empresas, de cualificación y de renovación de de la formación profesional. La transformación industrial no puede dejar a miles de trabajadores y trabajadoras abandonadas. Es por ello que LAB defiende los mecanismos de reindustrialización y herramientas legales más efectivas contra las deslocalizaciones. Una transición justa implica la transformación de la industria sin dejar a nadie atrás.

Para asegurar esa transición ecosocial justa es necesario crear mecanismos eficaces que protejan, recalifiquen y repartan el empleo con la participación de sindicatos e instituciones públicas y por medio de estructuras vinculantes para controlar las decisiones empresariales. En ese sentido, desde LAB proponemos las siguientes medidas: reducir la jornada, garantizar la formación y la recualificación, crear mecanismos obligatorios de reindustrialización y endurecer las leyes contra las deslocalizaciones.

No suscribimos un convenio que empeora las condiciones de la plantilla de la Plaza de Toros de Iruñea

Desde el sindicato LAB hemos anunciado que no apoyamos la propuesta presentada por la Casa de Misericordia y hemos criticado a los sindicatos CCOO y UGT por respaldar un covenio que lejos de mejorar las condiciones laborales de la plantilla de la Plaza de Toros de Pamplona, supone una pérdida de derechos consolidados y un empeoramiento de las condiciones existentes.

Durante la negociación se han alcanzado acuerdos parciales en materias como la vigencia del convenio, las retribuciones, el seguro individual y determinados complementos económicos. Sin embargo, en LAB consideramos que la propuesta final mantiene cuestiones inaceptables que afectan a los derechos de las personas trabajadoras.

Entre las cuestiones señaladas figura el régimen de entradas gratuitas para la plantilla. En LAB sostenemos que la propuesta de la Casa de Misericordia no solo rechaza las mejoras planteadas por la parte social, sino que reduce el número de entradas gratuitas recogidas en el convenio vigente. Esta modificación supone una pérdida de derechos ya consolidados para los trabajadores y trabajadoras y cuestionamos que un nuevo convenio colectivo pueda servir para limitar derechos existentes en lugar de ampliarlos o mejorarlos.

Además, la propuesta limita el acceso a vacantes a determinadas categorías profesionales, lo que genera una situación de desigualdad respecto al resto de trabajadores y trabajadoras. Asimismo, señalamos que el texto incrementa las sanciones por ausencias injustificadas y no contempla que la representación legal de los trabajadores y trabajadoras sea informada de determinadas actuaciones disciplinarias.

Añadimos que durante la negociación quedaron sin respuesta diversas reivindicaciones relacionadas con la seguridad en la plaza, la actividad sindical de los delegados y delegadas, la clasificación profesional, la equiparación de categorías, la mejora salarial de determinados colectivos y el complemento del 100 % del salario en situaciones de incapacidad temporal derivada de enfermedad común.

Además, la Casa de Misericordia incorporó propuestas ajenas a la plataforma conjunta de negociación, entre ellas la reducción del número de mulilleros recogidos en convenio y cambios en la dotación de ropa de trabajo para determinadas categorías.

Estas medidas suponen un retroceso respecto a las condiciones actuales. No compartimos que la negociación colectiva se utilice para reducir derechos existentes o para dejar sin respuesta reivindicaciones vinculadas a la seguridad, la organización del trabajo y las condiciones económicas de la plantilla. Por eso, no hemos firmado el convenio colectivo de la Plaza de Toros de Pamplona.