La sangría no cesa. Un trabajador de la empresa Bidean Garraioak ha fallecido en Azpeitia, en la empresa Mendiaraiz. Cuando estaba descargando un camión, una pieza se le ha caído encima y ha muerto en el acto. Pedimos que se investigue el accidente mortal y aclarar responsabilidades. Además, un trabajador ha resultado herido en Cárcar tras caer desde un tejado.

Este año al menos 9 trabajadoras y trabajadores han muerto trabajando en Euskal Herria y Joaquín Beltrán sigue desaparecido en el vertedero de Zaldibar desde el 6 de febrero del año pasado.

En primer lugar, desde el sindicato LAB queremos mostrar nuestra solidaridad y apoyo a las familias y personas allegadas del trabajador fallecido.

Lo ocurrido hoy no es nuevo. Cada año numerosos trabajadores pierden la vida como consecuencia de caídas de piezas. Son accidentes que podían evitarse tomando medidas de seguridad, pero desgraciadamente, la realidad nos demuestra que en muchas empresas no se toman medidas de seguridad para que este tipo de accidentes no vuelvan a ocurrir.

El responsable principal de los accidentes laborales es el empresario. Prioriza el beneficio económico sobre la salud y la vida de los y las trabajadoras. Cuando la intervención pública es más necesaria que nunca ante el incremento de los accidentes laborales mortales, las administraciones públicas siguen mirando para otro lado. No quieren ir contra los intereses de la patronal y no quieren colocar en la agenda política el grave problema estructural que son los accidentes laborales.

Tenemos claro que los accidentes laborales no son generados por el azar o la casualidad. Son el resultado de las relaciones laborales, la precarización, la normativa laboral, la subcontratación y la falta de medidas adecuadas de prevención.

Las y los trabajadores trabajamos para poder vivir y no para perder la vida en ese esfuerzo. Matar a un trabajador o trabajadora no es una característica del trabajo. Los accidentes laborales son el resultado de las pésimas condiciones y formas de trabajo que nos impone la patronal a la hora de trabajar.

En LAB lo tenemos claro, necesitamos vida y trabajos dignos. Tenemos derecho a volver del trabajo sanos y salvos. Sabemos que la única vía para acabar con esta lacra individual, familiar y social es la lucha y la organización, que el cambio vendrá del cambio de las relaciones laborales y de las reglas de juego. Tenemos que llevar a cabo un nuevo modelo que priorice la vida y la salud de las y los trabajadores.

Desde el sindicato LAB seguiremos trabajando y luchando por los derechos, la seguridad y la salud de las y los trabajadores. Llamamos a la clase trabajadora y a la ciudadanía a participar en las movilizaciones de denuncia que se organicen.