Esta es la tercera legislatura en la que el PNV aprueba su propuesta de ley de empleo público vasco en Consejo de Gobierno. Este anuncio, en nuestra opinión, responde a la necesidad de tapar el fracaso que ha supuesto para el Gobierno Vasco los cambios normativos propuestos por Iceta, ya que los mismos han dejado sin valided el único plan que tenía el Gobierno Vasco para consolidar el empleo (la Ley de Cuerpos y Escalas),  un plan insufuciente, que sin ver la luz, ha quedado invalidado.

El documento que hemos conocido legislatura tras legislatura no ha sufrido modificaciones, exceptuando lo corregido por los diferentes juzgados o adaptaciones motivadas por el paso del tiempo. Así lo reconoce, además, el Gobierno Vasco en la nota remitida a los sindicatos para la no reunión: «Este proyecto coincide con el que se estaba tramitando en el Parlamento a finales de la anterior legislatura, salvo alguna modificación no sustancial derivada de la adaptación normativa». Esa es toda la información que hemos recibido.

El Gobierno deja claro, por tanto, que es el mismo proyecto y que no tiene ninguna intención de negociar nada. En el último intento todos los agentes sociales expresamos nuestra posición contraria y el gobierno no aceptó ninguna de las enmiendas que presentó LAB. Esta vez tiene clara intención de imponer el proyecto utilizando el rodillo.

La proposición de Ley de Empleo Público Vasco no es nuestra y es totalmente neoliberal:

•          La referencia que hace el Proyecto de Ley a la Negociación Colectiva es testimonial, ya que se basa más en el autoritarismo y la imposición que en la búsqueda de acuerdos.

•          El Gobierno no hace una apuesta por resover el problema de las altas tasas de interinidad. Es totalmente insuficiente, y por los nuevos cambios normativos carece de ningún valor.

•          Las propuestas de Desarrollo Profesional y nombramiento de direcciones y altos cargos reflejan la intención de la administración pública de seguir funcionando como batzoki: puestos de responsabilidad y promociones arbitrarias, mientras que continúa dando pie a aumentar el negocio mediante la privatización de los sevicios fundamentales.

•          Falta de valentía para euskaldunizar la administración, pura propaganda al uso.

•          Ninguna mención a la recuperación y blindaje de los derechos perdidos y a la exclusión de las mutuas de la salud laboral pública.

•          Tampoco se recoge el derecho de subrogación.

•          También echamos de menos las cláusulas feministas.

Cuando al Lehendakari y al Gobierno Vasco se les llena la boca con lemas como «auzolana», en la praxis aparece el autoritarismo; mientras pide cogobernancia a los demás, el desoye a los trabajadores y trabajadoras, mientras reivindica más autogobierno, no demuestra valentia para desarrollar plenamente las competencias que ya tiene.

Las aportaciones de LAB son negociables y aplicables y seguiremos tejiendo alianzas para consensuar entre todos y todas una Ley Vasca de Empleo Público real y adecuada a las necesidades reales.

Por ello, queremos interpelar  a Olatz Garamendi para que recapacite y responda a estas dos cuestiones:

•          Ya que hasta ahora no han recibido ningún apoyo por parte de los sindicatos en ninguno de los anteproyectos de ley, es hora de negociar de verdad y buscar consensos para la aprobación de una ley que no solo responda a las necesidades del PNV.

•          El importante reto que tenemos en torno al Empleo Público es acabar con la temporalidad. Les pedimos que actúen con valentía. Negociando los instrumentos legales y las leyes propias necesarias para hacer frente al problema.