El sindicato LAB ha sabido que Said El Hadi, vecino de Funes de 42 años, fallecido el día 5 en Azkoien en un accidente de tráfico, fue en realidad víctima de un accidente laboral in itinere. El trabajador se dirigía en bicicleta a su puesto de trabajo. El sindicato LAB quiere trasladar sus condolencias, así como todo su cariño y apoyo, a la familia, amistades y personas allegadas de Said.
Con este fallecimiento ya son, al menos, 44 las personas muertas en Euskal Herria en 2026 por accidente laboral, 11 de ellas en Nafarroa. El sindicato LAB exige al Gobierno de Nafarroa que se esclarezcan las circunstancias del accidente y que se adopten las medidas necesarias para que hechos como este no vuelvan a suceder.
El sindicato LAB quiere denunciar el ocultamiento de los accidentes laborales in itinere y la gestión puramente formal que se hace de los mismos, tratándolos como simples accidentes de tráfico. La normativa de prevención de riesgos laborales contempla la protección de las personas trabajadoras en sus desplazamientos de ida y vuelta al trabajo, así como la obligación de evaluar estos riesgos. Sin embargo, las medidas preventivas para evitarlos, como los planes de movilidad, son escasas y los accidentes de este tipo siguen siendo numerosos. De hecho, en Nafarroa, este año, de las 11 personas fallecidas en accidente laboral, al menos 4 lo han sido en accidentes de este tipo.
Otro aspecto que el sindicato LAB quiere denunciar es el cóctel mortal que suponen los riesgos de movilidad cuando se combinan con situaciones de precariedad que afectan especialmente a las personas migrantes. En este caso, Said se dirigía a primera hora de la mañana en bicicleta desde Azkoien hasta Martzila para acudir a una obra de construcción. La combinación de estos factores de precariedad agudiza los peligros asociados a los desplazamientos y, por consiguiente, incrementa el riesgo de sufrir un accidente fatal.
No es casualidad y no es la primera vez que esto sucede en Nafarroa. El 15 de septiembre de 2021, otro trabajador migrante murió en circunstancias similares en Zarrakaztelu cuando se dirigía a su puesto de trabajo. En aquel caso, la empresa ocultó el carácter laboral del accidente y ni siquiera dio parte del mismo como accidente de trabajo. No fue hasta la intervención del sindicato LAB ante la Inspección de Trabajo cuando se consiguió que fuera reconocido como tal.
Por último, el sindicato LAB se pregunta: ¿Cuántos accidentes laborales como estos suceden sin que nadie tenga constancia de ellos? ¿Cuántos accidentes de este tipo quedan ocultos como meros accidentes de tráfico? ¿Cuántos accidentes de trabajo no se declaran como tales? ¿Qué va a hacer el Gobierno de Nafarroa para acabar con la impunidad empresarial? ¿Hasta cuándo?

