Llevaremos a cabo el X Congreso Nacional de LAB en Baiona-Miarritze los días 16 y 17 de junio, bajo el lema «Bagara bagoaz». Concretamente, el pleno reunirá a 500 miembros elegidos por eskualdes. Así lo han anunciado la secretaria general, Garbiñe Aranburu, y el secretario general adjunto, Igor Arroyo, en la comparecencia realizada ante los medios. «Llevamos todo el curso preparando el Congreso Nacional. Hemos realizado un ejercicio de escucha con nuestra militancia antes de redactar la ponencia. Ahora iniciaremos el debate de la citada ponencia», han señalado.

Entre las novedades, llevaremos al congreso la propuesta de nombrar a dos personas como coordinadoras generales, en lugar de una persona como secretaria general. Las personas candidatas serán Garbiñe Aranburu e Igor Arroyo.

La celebración del Congreso Nacional en Ipar Euskal Herria responde a un doble compromiso: por un lado, a la opción de desarrollar un proyecto dirigido a todas y todos los trabajadores vascos como único sindicato nacional y poner en práctica el sindicalismo a ambos lados de la muga; por otro lado, 22 años después de la creación del sindicato en Ipar Euskal Herria, a la decisión de reforzar y difundir el proyecto de LAB en este territorio.

Llegamos al congreso con buena salud. Hemos aumentado la afiliación en los últimos cinco años, con 5.000 afiliadas y afiliados más, y hoy tenemos más de 46.000. Ese es un incremento que no tiene parangón, un 12% en cinco años. Asimismo, para acercarnos más a las y los trabajadores precarizados y facilitar su sindicalización, hemos renovado el sistema de cuotas de afiliación. Cada persona pagará ahora la cuota en función de su ingreso.

De estas nuevas afiliadas y afiliados registrados en los últimos cinco años, la mayoría son mujeres, fruto de los pasos feministas dados en la organización y acción sindical.

En las elecciones sindicales también estamos en auge. En Hego Euskal Herria estamos en el 19,24%; en la CAV en el 19,85%; en Navarra en el 17,31%; y seguimos extendiéndonos en Ipar Euskal Herria.

Las principales decisiones siguen su curso

Aunque el contexto ha cambiado, ratificaremos nuestras principales decisiones. Estamos en pleno choque entre Capital y Vida. Ya sea la pandemia o la guerra en Ucrania, el mismo problema continúa latente: este sistema no solo es injusto, sino inviable.

Para asegurar una vida digna necesitamos una República Vasca socialista, feminista y euskaldun. En esta dirección, nos corresponde luchar por cambios radicales para un nuevo modelo económico y social, desarrollando las principales líneas de trabajo que recogemos en el Programa Socioeconómico:

– Triple reparto: reparto de cuidados, empleo y riqueza. En concreto, mejorar los salarios, permitir unos servicios públicos dignos y llevar a cabo una reforma fiscal.

– Transición ecosocialista: cambiar el modelo de producción y consumo y transitar del actual modelo de desarrollo que ataca la vida hacia un modelo de desarrollo sostenible.

Asimismo, seguiremos trabajando en favor del contrapoder sindical. El sindicalismo de pacto ha fracasado. La capacidad de organización y lucha de las y los trabajadores garantiza avanzar en derechos. Seguiremos repensando el sindicalismo y desarrollando nuestra apuesta por ser una herramienta eficaz tanto para las mujeres como para los sectores precarios en general.

Hace cinco años LAB fue pionero a la hora de situar estas ideas en la agenda y muchas de las ideas planteadas entonces han calado en el sindicalismo vasco.

Novedades

Será una cita para desarrollar los acuerdos adoptados en el anterior congreso, pero también para aportar novedades en el desarrollo de las principales decisiones.

1. Apuesta por convertir a LAB en la principal referencia sindical de la izquierda independentista.

El sindicalismo soberanista no puede quedarse en la reivindicación del Estado Vasco. Debe alimentar el proceso soberanista, impulsarlo y hacer pedagogía soberanista con las y los trabajadores.

En palabras de Garbiñe Aranburu, «no podemos quedarnos a la espera de las reformas que se imponen desde los estados y luego limitarnos a luchar por superar las consecuencias. Por ejemplo, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha dicho que ahora abrirá el debate del nuevo estatuto de las y los trabajadores. Pues bien, nosotras y nosotros tenemos que hacer ese debate aquí, en Euskal Herria».

LAB ya tiene sus propuestas: el Código Laboral de Euskal Herria y una Ley de Seguridad Social propia. En estas propuestas dibujamos la transición desde las actuales competencias hasta tener un Estado propio. En el camino hacia la República Vasca, hablamos de llevar a la práctica la soberanía.

Según la secretaria general, «el intento de alianza de la mayoría sindical ha fracasado y LAB asume la responsabilidad de ser la referencia sindical nacional del independentismo de izquierdas. Como sindicato nacional, hemos definido una estrategia nacional que responda a la realidad de cada ámbito».

2. Seguir repensando el sindicalismo

La precarización que se está extendiendo a todos los ámbitos de la vida nos afecta de una u otra manera a todas y todos los trabajadores, pero las personas más afectadas son las mujeres, las y los jóvenes, las personas migradas o racializadas, el colectivo LGTBQ+ y las personas con diversidad funcional.

Por otra parte, no todas y todos los trabajadores tienen las mismas oportunidades de defender sus derechos. Cada vez son más las y los trabajadores que son excluidos por el sistema: trabajadoras y trabajadores de plataformas digitales, trabajadoras de hogar, trabajadoras y trabajadores de centros especiales de empleo, personas que se incorporan al mundo laboral y que no tienen posibilidad de representación sindical… Tenemos que desarrollar un modelo sindical que responda a todas las situaciones.

LAB quiere ser una herramienta eficaz para luchar por las condiciones de vida y trabajo de todas y todos y para ello hemos propuesto dos nuevas decisiones:

– Nuestro objetivo es convertir a LAB en un sindicato antiracista. Convertirse en antiarricista, entendiendo que es algo más que no ser racista y reconociendo que tenemos una deuda con estas y estos trabajadores, una deuda colonial.

Nos corresponde atender a la situación de las y los trabajadores migrados y racializados, teniendo en cuenta las consecuencias de las políticas migratorias racistas, el impacto de la Ley de Extranjería o las situaciones de explotación laboral que se dan.

En función de todo esto, concretaremos la oferta sindical y plantearemos nuevas decisiones organizativas.

– Tenemos que poner la defensa de la salud laboral en el centro de nuestra acción sindical. Reforzaremos nuestra acción sindical en situaciones previas a pérdidas de salud para evitar accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Pediremos y pondremos el acento en la ejecución de las medidas preventivas, interpelando directamente a las instituciones, exigiéndoles que asuman la responsabilidad que les corresponde.

3. Cambios en el modelo de dirección

Vamos a innovar en el modelo sindical. Queremos fomentar una cultura participativa. Elaboraremos un plan estratégico para estrechar lazos y aumentar la participación con delegadas y delegados y afiliadas y afiliados

Tal y como ha anunciado Garbiñe Aranburu, «apostamos por un modelo de dirección más horizontal, colegiada, participativa, y siguiendo los pasos que estamos dando en el seno del sindicato, tanto hacia fuera como hacia la transformación feminista, vamos a llevar al congreso la propuesta de que haya, en lugar de una persona como secretaria general, dos personas como coordinadoras generales».

Hablamos de dos personas que estarán al mismo nivel de responsabilidad y al menos una de ellas será siempre mujer. LAB fue en 2008 el primer sindicato vasco en tener una mujer como secretaria general. A través del paso que ahora planteamos, nos consolidaremos en esa dirección. «Para cubrir estas dos responsabilidades nos presentamos Igor Arroyo y yo misma, Garbiñe Aranburu. A partir de ahora, las y los afiliados tomarán la palabra», ha añadido la actual secretaria general.