El sábado por la mañana apareció otra persona muerta en la frontera entre Irun y Hendaia. La víctima era un hombre de 38 años de Costa de Marfil. Intentaba cruzar a nado el río Bidasoa para sortear los controles policiales. Esta la séptima muerte contabilizada en 2021 y la cuarta en menos de un mes.

La política migratoria, la militarización de las fronteras, la vulneración del derecho humano a la libre circulación de las personas, los controles selectivos por perfil étnico-racial, las devoluciones “en caliente” y la ley de extranjería del estado español, por acción u omisión, tienen responsabilidad en todo esto. No son accidentes aislados, suceden demasiado frecuentemente. La frontera que se impone para dividir a Hego e Ipar Euskal Herria se ha convertido en la frontera de la muerte para las personas migrantes en tránsito.

Desde el sindicato LAB exigimos que las administraciones de Hego e Ipar Euskal Herria actúen de una vez evitando más víctimas en este tránsito migratorio. A diario, decenas de personas cruzan esta frontera arriesgándose a algo más que a una detención. Rechazamos y denunciamos la Europa Fortaleza, que mientras explota y vulnera derechos fundamentales de miles de personas trabajadoras migradas y racializadas, los abandona a su suerte en manos de una necropolítica asesina e impune.

Desde LAB, llamamos a participar en la movilización de denuncia que se realizó el domingo por Irun Harrera Sarea, y volvemos a llamar a las y los trabajadores a participar en la movilización que tendrá lugar hoy lunes, a las 19:00, en el puente de Santiago. 

¡Hay que terminar con esta injusticia!

¡Las políticas migratorias racistas matan!