El sindicato LAB valora muy negativamente el acuerdo suscrito la pasada semana en la empresa Cie Legazpi, donde el sindicato ELA tiene mayoría absoluta en el comité de empresa.

Representa un claro paso atrás, porque asume el chantaje de la patronal y la reforma laboral. A cambio de renunciar la empresa a aplicar la reforma laboral, el Comité de Empresa renuncia asimismo por escrito a movilizarse en un futuro en defensa del convenio provincial que, curiosamente, es la base del acuerdo suscrito en CIE Legazpi. Esto es, le ha garantizado la paz social a la empresa.

Adegi ha deseado siempre hacer irreconciliables el ámbito de la empresa y el sector. Había que optar por uno u otro. Ese fue uno de los puntos más conflictivos de la negociación del último convenio provincial firmado por ELA y LAB. Entonces Adegi no lo consiguió. ¿Ahora ELA se lo va a dar a Adegi mediante estos acuerdos empresa por empresa?

Este acuerdo no es, por lo tanto, el resultado de unas conquistas sociales derivadas de la lucha, sino precisamente el resultado de la renuncia expresa a ejercer la misma. Justo lo que la patronal y la reforma laboral busca. La empresa es quién nos dice cuándo y por qué nos debemos movilizar. Simplemente vergonzoso.

Este acuerdo es la mejor prueba del fracaso y los límites del modelo de negociación únicamente en el ámbito de empresa. Aquí no hay solución. Únicamente en la empresa somos más vulnerables. Este acuerdo lo demuestra. Todo ello en una empresa con beneficios y una fuerte carga de trabajo.

Finalmente, este acuerdo es absolutamente incompatible con los valores que debe defender todo sindicalismo de clase. Mis derechos no se pueden construir sobre la miseria del resto de trabajadoras y trabajadores. Ello nos convierte en enemigos unos trabajadores de otros y en títeres de la patronal. Mis derechos de hoy, son mi miseria mañana. Este es el modelo que quiere precisamente Adegi.