El sindicato LAB denuncia la persecución sindical que se lleva a cabo en las empresas pertenecientes a la UTE Ambulancias Bizkaia. Una persecución que se ha centrado en todos aquellos trabajadores y trabajadoras que han osado hacer frente a las pretensiones dictatoriales del gerente de esta empresa, Angel Luis Calleja, o que no han pasado por las condiciones laborales que éste les pretendía imponer, persecución que se ha materializado en sanciones y amonestaciones de todo tipo, e incluso en despidos de todo aquel que no aceptaba o se rebelaba contra las imposiciones empresariales.

Más concretamente queremos denunciar la persecución que se ejerce sobre los afiliados y afiliadas de este sindicato, y más concretamente sobre nuestros y nuestras delegadas y delegados, siendo el último ejemplo de esta persecución sindical el despido de nuestro delegado en el SAMU Bizkaia Carlos Díaz el pasado mes de noviembre. Sin lugar a dudas el despido de Carlos Díaz es un ejemplo claro del actuar del gerente de la UTE Ambulancias Bizkaia.

Con anterioridad al despido de Carlos, ya fueron despedidos dos delegados y tres afiliados de este sindicato, así como una enfermera que se presentaba en las listas de UGT, y otra enfermera que se presentó por LAB, también en el mes de noviembre. Esos despidos acabaron con la readmisión de uno de los delegados tras una huelga de hambre frente al hospital de Cruces, llevada a cabo también por el hoy despedido Carlos, y el reconocimiento de la improcedencía del despido en los demás casos.

Ésta es una forma habitual de actuar en esta empresa, que actúa bajo la imposición y el miedo a toda su plantilla. Esta situación es más sangrante si cabe cuando se trata de una empresa que trabaja en casi su totalidad para la administración, el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco. No es de recibo que la admnistración contrate servicios tan sensibles para la sociedad como son las ambulancias, y que luego mire para otro lado y se desentienda de los ataques que se producen en esas empresas a las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras de este sector, y a la libertad sindical dentro de esas empresas.

Desde el sindicato LAB consideramos fuera de lugar y abusivo el despido realizado sobre nuestro compañero y delegado Carlos, que busca una víctima ejemplarizante, y atemorizar al resto de la plantilla para que nadie se atreva a plantar cara a la empresa y a defender sus derechos.

En denuncia de este despido y contra la persecución sindical se van produciendo movilizaciones desde la fecha del despido todos los martes y miércoles frente al hospital de Cruces y Basurto, y frente a la Delegación de Sanidad y el Gobierno Vasco en Bilbao.

Por último, coincidiendo con la víspera del juicio por el despido injustificado de nuestro compañero y delegado Carlos, exigimos a la empresa la inmediata readmisión de Carlos, y al Gobierno Vasco que deje de mirar para otro lado y esté vigilante, y no permita que este tipo de actuaciones y persecución se dé en las empresas a las que contrata estos servicios públicos que pagamos todas y todos los ciudadanos. De no hacerlo así, desde LAB seguiremos denunciando a las empresas que son las cupables de estas situaciones y a la administraciones que lo permiten, ya que al no actuar y dejar que estos hechos sucedan se convierten en cómplices necesarios de la persecución sindical.