Inspección de trabajo ha impuesto dos sanciones graves y el recargo de prestaciones del 30% a la conservera Hermanos Echevarria Idoeta, S.A, situada en Berriatua, por falta de medidas preventivas y por el accidente que sufrió una trabajadora de la empresa. El pasado mes de mayo de 2022, una trabajadora de la conservera sufrió un accidente con un montacargas que le han supuesto unas lesiones importantes de las que todavía se recupera.

El montacargas incorporaba un dispositivo de enclavamiento mecánico, de tal manera que si el montacargas no se encuentra en la planta correspondiente la puerta no se abre, queda bloqueada. Pero el montacargas ya había fallado unos días antes y no se hizo nada. Nuevamente, el día del accidente, ese enclavamiento de bloqueo de la puerta no funcionó adecuadamente, puesto que a pesar de que el montacargas no estaba en la planta 0 la puerta se abrió.

La mala organización del trabajo y la falta de mantenimiento preventivo básico han sido las causas de este accidente que fácilmente se hubiera podido evitar. De hecho, la propia inspección comprueba cómo la empresa manifiesta que el montacargas no se sometía ningún tipo de mantenimiento preventivo, desconocía de esta obligación.

Pero tras el accidente, el mantenimiento del montacargas se ha contratado con una empresa, la misma que realizó las reparaciones e incorporación de nuevos resguardos de seguridad. Como siempre, las empresas actúan cuando ya es tarde, cuando las trabajadoras y trabajadores hemos perdido la salud.

Existía una evaluación de 2017, no existía formación sobre los riesgos específicos del puesto de trabajo y los generales de la empresa, ni consta certificado de aptitud para el puesto de trabajo habitual. Además, se utilizaba el montacargas en operaciones contraindicadas por el fabricante y por el inadecuado funcionamiento de los sistemas de bloqueo de puertas y falta de mantenimiento suponen dos infracciones graves de la normativa preventiva. Y se realiza una propuesta de recargo de prestaciones del 30%, como consecuencia de la relación de causalidad entre los daños en la salud sufridos por la trabajadora y la infracción de la legislación de prevención de riesgos laborales.

La falta de prevención en las empresas, la mala organización del trabajo y la dejadez suponen enfermedad y muerte para la clase trabajadora, es por lo que vamos a seguir trabajando para que no perdamos la salud en los puestos de trabajo y si se produce que quienes sean responsables paguen por ello.

Hay que aprender de la historia y ningún trabajador puede perder la salud y la vida por ir a trabajar.