La evolución del paro durante el mes de abril ha dado un pequeño respiro en Hego Euskal Herria. Al menos esa es la impresión obtenida a partir de los datos difundidos por los servicios públicos de empleo, que registran una bajada del paro de 3.781 personas.

La mejoría mensual se ha dejado notar en todos los territorios, en ambos sexos, e incluso entre menores de 25 años aunque de forma más débil. Sin embargo, este alivio no sirve en absoluto de consuelo para las 168.727 personas que engrosan las listas oficiales de paro. Como tampoco resulta muy traquilizador para las 32.474 que todavía continúan inmersas en situación de ERTE.

Por otro lado, es necesario recordar que desde febrero del año pasado (último registro antes de la irrupción del virus) el paro ha aumentado en 17.513 personas en Hego Euskal Herria, lo que supone un aumento del 11,6%. Ahora bien, como siempre, las generaciones más jóvenes acusan el golpe más duro, ya que el paro juvenil ha crecido más de un 35% desde el inico de la pandemia.

A partir de ahora la creación de empleo probablemente comience a dar muestras de recuperación de forma más sostenida, sobre todo a medida que avance la vacunación y vayan superándose las circunstancias que han provocado el mayor colapso económico del último siglo. Lo cual no significa que no puedan darse tropiezos y retrocesos.

En todo caso, es importante evitar que suceda lo mismo que ocurrió en la salida de la anterior crisis financiera. Entonces el coste de la recuperación económica fue soportado por la clase trabajadora, que al amparo de la reforma laboral de 2012 sufrió fuertes rebajas salariales y un grave deterioro de las condiciones de trabajo, comparables en los casos más extremos a situaciones de esclavitud laboral.

Aquellas duras medidas laborales, impuestas hace casi una década, todavía hoy siguen vigentes. Mientras tanto, otro factor de preocupación provocado por el alargamiento de la crisis es el aumento del paro de larga duración, y con ello la finalización de las prestaciones contributivas por desempleo.

Actualmente hay un total 77.741 personas beneficiarias de prestaciones por desempleo, incluyendo quienes están en situación de ERTE. Pero solo el 58% de las prestaciones son contributivas, el resto recibe una prestación asistencial que de media no supera los 452 euros.

Asimismo, debemos denunciar que son 114.700 las personas que están oficialmente en paro y, sin embargo, no reciben ningún tipo de prestación por desempleo, bien por que han agotado sus prestaciones o porque no han generado el derecho legal a recibirlas.