La plantilla de Gestamp-GTH, situada en el Parque Tecnológico de Zamudio, ha comenzado hoy a una huelga de 15 días. El seguimiento de la huelga ha sido mayoritario, del 100% en el taller y del 85% en ingeniería.

En el mes de septiembre del pasado año comenzaron la negociación del convenio colectivo y tras dos meses sin lograr ningun avance, la asamblea de trabajadores y trabajadoras decidió parar las horas extras en planta y en puesta a punto, y finalmente en diciembre se convocaron paros parciales a partir de la primera semana de enero.

Tras varias reuniones con la empresa y ante el inmovilismo de ésta, la asamblea ha decidido comenzar una huelga de 15 días, que ha comenzado hoy.

GTH es una fábrica de más de 150 trabajadores y trabajadoras ubicada en el Parque Tecnológico de Zamudio. Es la única planta del Grupo Gestamp dedicada a la fabricación de troqueles para la estampación en caliente en todo el Estado español.

La empresa fue creada en 2011 con algo más de 20 trabajadores y en 8 años ha crecido de manera exponencial. Las condiciones laborales de la plantilla han sido reguladas a traves de un pacto de empresa que finalizó el 31 de diciembre del pasado año.

El Grupo Gestamp cuenta en Bizkaia con otras 5 plantas dedicadas a la fabricación de troqueles para la estampacion en frío, una subcontrata que presta servicios en dichas plantas y la fábrica de estampación que tiene en Abadiño.

Cabe destacar que las condiciones laborales de las los trabajadores de GTH están muy por debajo de las condiciones que tienen en el resto de plantas, por eso está luchando la plantilla de GTH ha en defensa de un convenio colectivo justo.

La pasada semana, el Gobierno Vasco firmaba un convenio de colaboracion a 4 años con el Grupo Gestamp, dirigido a incrementar la competitividad en el sector de la automoción. Dada la relevancia estratégica del sector de la automoción en la CAV, el Gobierno Vasco considera que este convenio de colaboración para el desarrollo de proyectos I+D+i contribuirá a la mejora competitiva de las empresas vascas y, en último término, a la creación de riqueza económica y social.

No se puede permitir que en un grupo puntero como Gestamp apoyado por el Gobierno Vasco existan trabajadores y trabajadoras de primera y de segunda. La competitividad de Gestamp no se puede basar en precarizar a un colectivo de trabajadores y trabajadoras. Un grupo que obtiene beneficios millonarios y que reparte dividendos debe invertir también en las personas y el Gobierno Vasco debe velar para que esto sea así.