Hemos realizado una nueva jornada de huelga en las residencias de mayores de Gipuzkoa, y desde el sindicato LAB comunicamos lo siguiente:

A las 8:00 de la mañana hemos hecho piquete delante de la residencia Txara I y de la sede de Políticas Sociales de la Diputación Foral de Gipuzkoa. En ella denunciamos lo siguiente:

1. La inspección realizada en la residencia Txara I ha puesto de manifiesto las carencias estructurales del actual sistema de vigilancia. Decimos claramente que la situación en Txara I no es una excepción, y que lo mismo que en Gipuzkoa se dan en el resto de las residencias de los Territorios Históricos en situaciones similares (aunque los máximos responsables han intentado ocultarla).

2. La modificación del Catálogo de Ratios no renovado desde el año 2006 constituye una línea roja para el Sindicato LAB. Las cargas de trabajo excesivas y la falta de personal para atender adecuadamente a los residentes son innegables. Además del servicio que reciben los residentes, también habrá que modificar los ratios para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores.

3. Una vez más, las trabajadoras hemos visto vulnerado nuestro derecho a la huelga a través de los servicios mínimos del 100%. Sorprendentemente más gente trabajará este Día de Huelga que cualquier día laboral.

Posteriormente, a través de una rueda de prensa conjunta de LAB, ELA y Gipuzkoako Senideak, hemos realizado una petición pública y formal de reunión a la Diputación Foral de Gipuzkoa y a la patronal. Porque para encontrar una solución a este conflicto urge desbloquear esta situación de impasse, promoviendo el diálogo entre las diferentes partes y reactivando la Negociación Colectiva.

Desde el sindicato LAB estamos trabajando en ese camino y queremos hacer un llamamiento a multiplicar la presión social. Por ello, además de por la unidad sindical, nos reafirmamos en nuestra voluntad de seguir construyendo alianzas entre diferentes asociaciones, agentes y movimientos sociales, porque no se trata de un mero conflicto laboral, sino de una cuestión que afecta a toda la sociedad. Porque es un derecho de todos y todas recibir cuidados de calidad, así como el derecho a realizar las tareas de cuidados en las condiciones más dignas.

Por último, nos gustaría subrayar que la base de este conflicto es la privatización de los servicios públicos y la falta de reconocimiento social y económico de los trabajos feminizados. Las empresas financiadas con dinero público se están enriqueciendo a costa de los derechos de los adultos dependientes y de la explotación de las trabajadoras. Aski da! Zaintza lanak aitortu eta duindu!