Tras la ratificación de nuestra militancia en asamblea, LAB firmará el acuerdo del metal de Araba, ante unos logros históricos que dignifican las condiciones laborales del sector, estableciendo un suelo mínimo que facilita mejorar aún más las condiciones en las empresas con convenio propio. Un triunfo de la lucha obrera, que se ha reactivado en el metal de Araba después de muchos años, y que explicamos a continuación:

> Se garantiza el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras

Se actualizan las tablas con los IPCs de 2018 a 2020.

Se recoge una subida salarial para el 2022 del 6,5%, el IPC de 2021.

Se establece una cláusula de revisión para garantizar que los salarios suben hasta el IPC al final del convenio.

En un contexto como el actual, de subida generalizada del coste de la vida y con las resistencias de las patronales, puede considerarse un logro histórico.

> Se consigue un salario mínimo de 19.600 euros en las categorías más bajas

Quedarán ya por encima en enero de 2023, y terminarán el convenio con un salario de 20.872 euros.

> La subida salarial se aplicará a muchos trabajadores y trabajadoras

En primer lugar a quienes estén con las tablas salariales del convenio, que son quienes peores condiciones tienen.

En empresas del metal sin convenio o pacto propio que tienen salarios mayores está extendido que se apliquen directamente las subidas.

Aun y todo, a quienes están por encima les garantiza un suelo mínimo mucho más alto, facilitando que en su empresa se puedan conseguir subidas mayores.

Y hay que recordar que jurídicamente no es posible aplicar las subidas salariales del convenio sectorial en las empresa que tienen convenio propio firmado, salvo que lo tengan explícitamente acordado.

> Beneficiará a todos los trabajadores y trabajadoras

Al haber conseguido subidas salariales ligadas al IPC, rebaja de la jornada laboral, mejoras del complemento de incapacidad temporal en bajas laborales, etc, será mucho más fácil que en las empresas con convenio o pacto propio también puedan lograrse.

De hecho, LAB aboga por organizarse en las empresas y pelear para conseguir mejores condiciones laborales una vez establecido el suelo del convenio sectorial del metal.

> Se garantiza su aplicación

Se ha incluido la misma cláusula sobre inaplicación que en el metal de Bizkaia, en el papel de Gipuzkoa y en decenas de empresas, sin que haya existido ninguna inaplicación.

> Se rescata un convenio en eficacia GENERAL tras 19 años

Se pone freno al caos que imperaba en el sector y el peligro de dualidad en las condiciones laborales. Se acorta también la distancia entre el convenio sectorial y los de empresa.

> Se rebaja la jornada laboral

Después de casi 20 años, se consigue rebajar 8 horas, en un contexto en que todas las patronales quieren mantenerla o aumentarla.

> Se combate la brecha salarial y la desigualdad

Para ello, se crea una Comisión de Igualdad, con un reconocimiento específico al colectivo LGTBI+.

> Se han conseguido importantes mejoras, ni un solo retroceso

Se rompe así con una dinámica histórica de pérdida de derechos o retrocesos con cada convenio.

Se establece la subrogación para el personal de mantenimiento y para el de instalación de telefonía y fibra óptica, se garantiza un complemento del 100% del salario real en las bajas laborales, se mejoran aspectos de la salud laboral, de las ETTs, de los permisos,… Algunos de ellos suponen incluir la jurisprudencia existente, pero así se asegurará su aplicación.

Por todo ello, creemos que se trata de un muy buen acuerdo, histórico, conseguido gracias a la lucha llevada a cabo por los trabajadores y trabajadoras del metal. LAB sigue apostando por luchas efectivas, que desembocan en buenos acuerdos, sin alargar artificialmente los conflictos por intereses corporativos tales como el objetivo de aumentar de la afiliación.

Queremos recordar que LAB lleva más de dos años movilizandose, al principio en solitario llevando las reivindicaciones, esas que ahora se han conseguido, a las empresas y a las calles, impulsó una dinámica común y planteo la necesidad de paros y huelgas, lo que fue rechazado por el sindicato mayoritario. Posteriormente, a principios de abril convocamos junto a otros cuatro sindicatos un paro, del que se descolgó el sindicato mayoritario, y finalmente llegamos a las convocatorias de huelga conjuntas en mayo, junio y septiembre.

En definitiva, ofrecemos un sindicalismo diferente, de confrontación y activación de las plantillas, que consiga dignificar las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras. Por eso, estamos orgullosos y orgullosas del acuerdo conseguido y de la lucha desarrollada. BORROKAK MEREZI DU!!