La multinacional Elecnor, subcontrata de Telefónica y ahora también de Euskaltel, ha despedido a 4 trabajadores en visperas de Navidad.

La representación de la plantilla, formada por LAB y ELA, denunciamos los despidos practicados por la empresa ELECNOR, de forma completamente fulminante, con cartas de despido escuetas y sin ningún rigor ni fundamento. De esta manera da un paso más en la precarización de las condiciones de trabajo de las personas que trabajan en ella.

Recordemos que esta empresa ha declarado en su propia página web que “mejora su beneficio neto hasta los 60,9 millones de euros en los nueve primeros meses de 2021”. Todo ello a costa de aplicar condiciones de trabajo de miseria, con la complicidad de las instituciones y gobiernos que contratan a esta multinacional, sin ni siquiera preocuparse de las condiciones laborales que aplica. Así pues, la empresa ha preferido prescindir de 4 personas con contrato indefinido para seguir aplicando contratos temporales. Trabajadores y trabajadoras de usar y tirar.

Cabe destacar los muchos incumplimientos de la empresa en materia de seguridad y salud (en la planta de Gasteiz hay baños que por no tener no tienen ni retrete), la anulación de un ERTE durante el Estado de Alarma por abusivo, las constantes multas de Inspección de Trabajo por superar las horas extra que realizan algunos (hasta 300 horas al año registradas), o que el sistema de registro es completamente fraudulento. Eso si, la empresa dedica millones y esfuerzo a lavar su cara.

Por todo ello, los y las operarias de la planta de Gasteiz han llevado a cabo hoy, 28 de diciembre, una asamblea donde han acordado una movilización de 2 horas el día 13 de enero, de 10:30 a 12:30, frente a edificio de Telefónica en Lakua, para protestar por los despidos indiscriminados y solidarizarse con sus compañeros.

Desde LAB y ELA rechazamos estos despidos totalmente arbitrarios, que solo responden a la voraz hambre de una multinacional que pretende seguir engordando su cuenta a cambio de las condiciones de trabajo y la precarización.

Mientras los despidos improcedentes sigan siendo completamente gratuitos y sin opción a volver, las multinacionales como ésta seguirán campando a sus anchas y utilizando a los y las trabajadoras como meras monedas de cambio para seguir engordando sus propios beneficios con el sudor de todos y todas.