A convocatoria de la mayoría sindical vasca, nos hemos concentrado en Iruñea, frente a la sede de Osasunbidea, para denunciar la muerte laboral de un trabajador subcontratado por esta entidad. Hemos denunciado que la subcontratación genera precariedad.

Osasunbidea cuenta con estructura y recursos suficientes para prestar con calidad todos los servicios relacionados con la sanidad. La subcontratación tiene consecuencias fatales, y Osasunbidea es responsable, en este caso.

En lo que va de año, al menos 24 trabajadoras y trabajadores han fallecido en Euskal Herria. La sangría no cesa.

El pasado 17 de mayo murió un joven en Olite en un accidente de tráfico. Aquel joven, en aquel momento, estaba transportando hemoderivados del banco de sangre del Complejo Hospitalario de Navarra al banco de sangre de Tudela. Es decir, estaba trabajando para Osasunbidea a través de una empresa subcontratada. Por ello, el sindicato LAB ha solicitado en la reunión de seguridad y salud del comité de personal de Osasunbidea que se reconozca el accidente de Olite como accidente laboral y se aclaren todas las circunstancias en torno a él.

Precisamente, los sindicatos LAB, ELA, ESK, STEILAS, EHNE, HIRU y CGT se han concentrado hoy al mediodía en Pamplona ante la sede de Osasunbidea para denunciar la muerte laboral de Olite. En primer lugar, los sindicatos han denunciado que ni la empresa subcontratada ni Osasunbidea han facilitado información alguna sobre esa muerte.

Cuando los bomberos que trabajaron en el accidente de Olite llevaron la sangre transportada que encontraron en el lugar al banco de sangre de Pamplona, un afiliado de LAB que trabaja  allí se percató de que podíamos estar ante un accidente laboral. Dio aviso al sindicato y empezamos a pedir información a las instituciones. No obstante, por ahora no hemos conseguido gran cosa.

Ante esta falta absoluta de información, LAB y el resto de sindicatos exigimos que se realice una investigación y se aclaren las circunstancias en las que se produjo el accidente, la relación contractual del trabajador con la empresa adjudicataria del transporte y sus condiciones laborales, la propiedad del vehículo y si éste cumplía los requisitos para el transporte de hemoderivados , y si la ruta por la que viajaba era la más adecuada.

Osasunbidea no puede subcontratar servicios -en este caso el trasporte de hemoderivados-  y olvidarse luego de las condiciones en las que se realizan, basando las adjudicaciones únicamente en criterios económicos, sin tener en cuenta otros aspectos sociolaborales. Osasunbidea debe realizar los controles necesarios para  garantizar que los servicios se realizan en condiciones dignas de trabajo.

Por eso exigimos que se realice una investigación y que tanto la empresa adjudicataria del transporte como Osasunbidea asuman la responsabilidad que ante esta muerte les corresponde. Osasunbidea tiene la estructura y los medios necesarios -y si no es así, los debería tener- para gestionar directamente estos servicios, y garantizar un servicio sanitario de calidad. Por eso exigimos la internalización de los servicios subcontratados por Osasunbidea para terminar de una vez por todas con adjudicaciones de contratos a empresas que solo buscan aumentar beneficios a costa de precarizar las condiciones laborales de sus trabajadoras hasta el punto  que, como en este caso, el resultado sea la muerte de un trabajador.