Coincidiendo con el acto de inicio de curso, los sindicatos LAB, STEILAS, ELA y CGT/LKN hemos realizado una concentración y una rueda de prensa en la Faculta de Letras de Gasteiz.
Un año más, a principios del curso 2026-27, debemos denunciar los principales problemas de la universidad pública. Entre ellos, la infrafinanciación de la EHU es el más grave. Sin financiación suficiente, la universidad pública no puede desempeñar adecuadamente sus funciones. No puede responder a las necesidades y retos de la sociedad vasca, ni garantizar las condiciones laborales y salariales adecuadas de sus trabajadores y trabajadoras.
Hace un año, la financiación de la EHU generó un gran debate público, fruto del choque entre la dirección de la EHU y el Gobierno Vasco y de las movilizaciones y denuncias de los sindicatos. Un año después, estamos en la misma situación. Todavía no sabemos cuál será el presupuesto que el Gobierno Vasco destinará a la EHU para 2027. Es muy posible predecir un aumento limitado respecto al año anterior. Lo que sí es cierto es que volverá a quedar muy lejos de las necesidades reales de la EHU y del objetivo fijado por la propia LOSU para 2030: que suponga, como mínimo, el 1 % del PIB (actualmente no llega a la mitad de ese porcentaje). Tenemos claro que reforzar la universidad pública no es una prioridad para el Gobierno Vasco. La infrafinanciación de la EHU no es un problema de un año, sino un problema estructural, y no se va a solucionar aportando unos pocos millones de euros.
Para poder prestar servicios a la sociedad de forma adecuada y en euskera, se requiere una adecuada dotación de la universidad pública, tanto en cuanto a plantilla como en cuanto a infraestructuras y medios materiales. Al mismo tiempo, hay que hacer frente a problemas estructurales: acabar con la precariedad de algunos colectivos; garantizar el derecho a la promoción de toda la plantilla; hacer frente a la pérdida del poder adquisitivo en la última década y media y subir los salarios básicos teniendo en cuenta la cualificación exigida; resolver la falta de relevo de profesorado que ya se manifiesta en algunos departamentos; superar el bloqueo para crear nuevas plazas de PDI (Personal Docente Investigador) necesarias; aumentar la ratio PTGAS (Personal Técnico de Gestión y de Administración y Servicios) /PDI, creando nuevos puestos de PTGAS en los servicios que lo necesitan; revisar y valorar los puestos de PTGAS para integrarlos en su nivel correspondiente; eliminar los niveles 13 y 14 y elevarlos al 15; publificar los servicios subcontratados (limpieza, TICs…); seguir avanzando en igualdad y euskaldunización de la EHU… Para todo ello hay que garantizar una financiación suficiente.
Asimismo, la universidad pública debe poder ofertar más plazas en las titulaciones en que sea necesario. Para eso también hace falta financiación. No destinar esos recursos económicos o no permitir esos cambios fomenta el crecimiento de las universidades privadas. En los últimos tiempos éstas han proliferado considerablemente. Algunas universidades privadas ubicadas en Euskal Herria están ofreciendo los mismos estudios que ya ofrece la EHU. El último ejemplo son las 60 plazas de grado en enfermería que EUNEIZ acaba de ofertar este curso. Si hay demanda y necesidad, ¿por qué no aumentar la oferta en la universidad pública?
Mientras tanto, las instituciones públicas otorgan un importante apoyo institucional y económico a las universidades privadas: entrega de terrenos públicos, infraestructuras y otras facilidades, como la cesión durante 75 años de suelo municipal para la construcción de los centros Goe del BCC en Donostia y EDA Drinks & Wines del BCC en Vitoria-Gasteiz, la cesión del aparcamiento de la estación de bus de Vitoria-Gasteiz, o la venta a Querejeta del pabellón público Buesa y de terrenos municipales en la zona verde de Salburua. A todo ello hay que sumar las vías abiertas para que las
universidades privadas reciban dinero público a través de contratos-programa o convocatorias de investigación. Quieren vender la modesta subida concedida a la EHU como una apuesta por lo público, mientras fomentan la expansión de las universidades privadas.
En este contexto, la nueva Ley Vasca de Universidades que se está elaborando también nos preocupa mucho. La propuesta presenta una y otra vez a las universidades públicas y privadas como agentes complementarios de un sistema universitario vasco armónico. Y mientras confirma las posibilidades de que las universidades privadas reciban dinero público (incluidas aquellas declaradas como con ánimo de lucro), vincula cada vez más la financiación ordinaria de la EHU a su capacidad para obtener financiación externa. Además, las condiciones que se imponen a las universidades privadas en cuanto a cualificación del profesorado, presencia del euskera, oferta de servicios o rendición de cuentas sobre recursos económicos y gestión del personal, son mucho más flexibles que las que se exigen a la universidad pública (en algunos conceptos incluso inexistentes).
Por todo ello, también a principios de este curso es momento de movilizarse en favor de la universidad pública. Frente al modelo privatizador y liberal exigimos la financiación que necesita la EHU y una ley universitaria que responda a las necesidades de la sociedad vasca, que refuerce de verdad la universidad pública y que no responda a intereses privados. Una universidad basada en lo público, en el euskera, en la cultura vasca y en un sistema universitario soberano.
LAB, STEILAS, ELA y CGT/LKN exigimos al Gobierno Vasco que, de una vez por todas, garantice la financiación que necesita la EHU y apueste decididamente por la universidad pública. Asimismo, la dirección de la EHU no puede jugar un papel de mero espectador. No basta con denunciar la falta de financiación, sino que debe seguir impulsando las gestiones políticas e institucionales necesarias para asegurar estos recursos y, al mismo tiempo, tomar medidas para mejorar las condiciones laborales de sus trabajadoras y trabajadores dentro de sus competencias, y cumplir con los compromisos adquiridos. Hasta ahora, en muchas ocasiones se han aplicado los estrechos límites establecidos por el Gobierno Vasco y las demandas de las trabajadoras y trabajadores han quedado en un segundo plano. La defensa de la universidad pública exige firmeza y valentía.
En defensa de la universidad pública, Gobierno Vasco, ¡garantiza la financiación necesaria!
¡Basta de trato de favor a las universidades privadas!
Equipo rectoral, ¡defended con firmeza la financiación que necesita la EHU!




