No nos vamos a callar. Vamos a luchar por nuestras compañeras y vamos a contar lo que supone subcontratar un servicio público o, lo que es lo mismo, vender la salud del pueblo vasco para llenar los bolsillos de empresas ruines, el grupo HTG y su cueva de los cuarenta ladrones.

Ambuiberica, una vez más, despide a sus trabajadoras y demuestra que no le importa nada ni nadie más allá del dinero. La empresa está gestionada por un despacho de abogados que solo busca conseguir la mayor rentabilidad posible por encima de pacientes y trabajadores y trabajadoras, como ha venido denunciando LAB una y otra vez. Incluso en una situación de emergencia sanitaria como la que estamos viviendo, Ambuibérica y sus directivos son absolutamente ajenos al sacrificio de sus propias trabajadoras, personal sanitario totalmente competente que ha dado el callo poniendo en riesgo su propia salud, con unos medios insuficientes en muchas ocasiones, a quienes planea cambiar por otros y otras que le salgan más baratas, como si de cromos se tratase.

Las trabajadoras fueron contratadas en prácticas a pesar de que sus destinos eran distintos puestos estructurales, permitiendo que Ambuibérica y el grupo HTG al que pertenece hayan estado robando descaradamente hasta el 40% de su nómina. Así, mes tras mes, se han quedado con el dinero de quienes nos han estado cuidando, a pesar de realizar exactamente el mismo trabajo que el resto de sus compañeros y compañeras. La empresa, sin embargo, ha seguido cobrando la misma partida económica del Gobierno Vasco, que conoce perfectamente esta situación pero prefiere mirar para otro lado, temeroso de Confebask.

Es una práctica típica de todo el grupo HTG, que aprovecha el miedo que genera denunciar a quien te ingresa la nómina a final de mes. Los y las trabajadoras prefieren callar y confiar en que su contrato será renovado, pero cuando dejan de ser rentables son despedidas sin contemplaciones.