Según ha podido confirmar el sindicato LAB, el pasado viernes 30 de abril un camionero apareció muerto en el aparcamiento de proveedores de Volkswagen situado en el pológono Landaben (Pamplona). Con ésta última, el número de víctimas mortales en el trabajo en lo que va de año en Euskal Herria ascendería a 24. Pero es que hoy también se ha conocido la muerte de una trabajadora de Limpieza en el Hospital Universitario de Navarra. Con lo cual ya son 25 las muertes laborales. La sangría de la clase trabajadora no cesa.

En primer lugar, en estos duros momentos el sindicato LAB quiere trasladar toda su solidaridad a los familiares, compañeros y allegados de las dos víctimas.

En cuanto al primer caso, según los datos a los que ha tenido acceso LAB, al constatar que faltaban piezas en la cadena de producción de VW, los trabajadores de la misma contactaron con la empresa suministradora, y esta geolocalizó su camión. Seguidamente la Policía Foral localizó al camionero muerto en su puesto de trabajo. Se desconoce el tiempo exacto que el trabajador pasó en el lugar. Lo que sí se sabe es que se encontró el cadáver por la falta de algunas piezas, no porque se echara en falta a un trabajador.

Es imprescindible abrir una profunda reflexión social.¿Cómo es posible que nuestro sistema de producción se base en condiciones de trabajo precarias, viendo los dramas individuales que esto lleva consigo? ¿Bajo qué condiciones trabajaba el camionero de Bulgaria? ¿Cuántos días llevaba trabajando? ¿Cumplía las normas de salud laboral que le correspondían? ¿Se le hacía un seguimiento médico regulado en Europa para la salud laboral?

La actividad del transporte por carretera está severamente precarizada en toda Europa: largas jornadas, falsos autónomos, subcontratación, plazos cortos de entrega… La muerte del trabajador por causa no traumática seguramente algo tenga que ver con todos estos factores de riesgo psicosocial que la patronal y la legislación europea desconsideran.

Nuestro sistema productivo, nuestra socioeconomía, está basada en las precarias condiciones de trabajo en los territorios pobres. Esa es la esencia del propio capitalismo. Esto es lo que tenemos que revertir. En efecto, el sistema antepone el capital a la vida.

Ante esta situación, hasta que se supere la causa principal, existe la posibilidad de adoptar medidas de protección intermedias. Una empresa contratista como Volkswagen puede hacer cumplir la normativa de salud laboral a través de pliegos, de forma contractual, a sus clientes y proveedores.Sólo hace falta voluntad activa para ello. Esta es la responsabilidad que corresponde a la patronal tanto en términos legales como en términos de deuda histórica.

Trabajadora muerta en el hospital

La muerte del camionero es la 24ª muerte laboral de Euskal Herria en lo que vamos de año (la 4ª en Navarra). Desgraciadamente, es una lista que no deja de crecer. Ya que hoy hemos tenido conocimiento de la 25ª víctima (5ª en Navarra). El pasado 3 de mayo, hacia las 20:30, una trabajadora de 62 años de la empresa de limpiezas Maju falleció en el vestuario del Hospital Universitario de Navarra, en Pamplona. Aún se están investigando las causas de la muerte.

Tanto el Instituto de Salud Publica y Laboral de Navarra y como Inspección de Trabajo deben poner remedio de una vez por todas a sus graves carencias. Y en aquellas zonas o distuaciones de riesgo conocidas deben poner las medidas de control necesarias.

El Gobierno de Navarra es el responsable de las decisiones políticas, y debería reforzar exponencialmente el presupuesto de las inspecciones. Asimismo, haciendo uso de la Hacienda Foral, debería establecer las herramientas necesarias para eliminar las bonificaciones a las empresas que incumplan las normas de salud laboral. En cuanto a la contratación pública, tanto Gobierno como ayuntamientos deben recoger pliegos de salud laboral para sancionar firmemente las infracciones. Esta en juego la salud de las trabajadoras y trabajadores.

Por último, el sindicato LAB quiere hacer un llamamiento a la clase trabajadora para que participen en todos aquellos actos de protesta que se organicen para denunciar estas dos últimas muertes.