Desde LAB denunciamos públicamente la gravísima contradicción entre el discurso público del presidente de CEBEK, Guillermo Buces, y las prácticas que se producen en la empresa que dirige.
Una trabajadora de BIOLID ha sido despedida apenas unos días después de solicitar y comenzar a disfrutar de una adaptación de jornada para atender necesidades de cuidado, un derecho reconocido legalmente para favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar. Aunque la empresa aluda a otras razones para justificar el despido, la secuencia de los hechos resulta, cuando menos, profundamente reveladora y será objeto de las acciones legales correspondientes.
Lo ocurrido trasciende el ámbito de un conflicto laboral más. Hablamos del máximo representante de la patronal vizcaína, una persona que en sus intervenciones públicas afirma defender el diálogo social, la igualdad, la conciliación y el liderazgo femenino, mientras en la empresa que dirige una trabajadora es despedida inmediatamente después de ejercer un derecho vinculado a los cuidados.
Guillermo Buces ha manifestado públicamente que la igualdad debe construirse desde las empresas, que es necesario avanzar en conciliación y que el tejido empresarial debe comprometerse con una igualdad real. Sin embargo, los hechos ocurridos en BIOLID cuestionan gravemente la credibilidad de ese discurso.
En LAB nos preguntamos qué modelo de relaciones laborales pretende impulsar quien preside CEBEK: ¿Qué autoridad moral tiene para hablar de igualdad y conciliación cuando en su propia empresa una trabajadora acaba perdiendo su empleo tras acogerse a un derecho destinado precisamente a hacer compatibles el trabajo y los cuidados?
Los derechos de conciliación no pueden convertirse en un motivo de represalia ni en un factor de riesgo para el empleo de las mujeres. Si ejercer un derecho acaba suponiendo perder el puesto de trabajo, el mensaje que se lanza al conjunto de las personas trabajadoras, y especialmente a las mujeres, es inaceptable.
LAB no va a permanecer en silencio ante este tipo de actuaciones. Defenderá a la trabajadora por todas las vías legales y sindicales y denunciará públicamente cualquier práctica que pretenda castigar el ejercicio de derechos fundamentales.
El presidente de CEBEK tiene ahora la oportunidad de demostrar si su compromiso con la igualdad y la conciliación es real o si únicamente forma parte de un discurso institucional vacío. Porque el liderazgo empresarial no se mide por las declaraciones públicas, sino por el ejemplo que se da desde la propia empresa.

