En el contexto del 18 de diciembre, Día Internacional de las Personas Migradas, desde el sindicato LAB denunciamos las múltiples discriminaciones y violencias que viven estas personas y que afectan en sus procesos migratorios, en los tipos y condiciones de empleo a los que pueden acceder y las situaciones vitales.

La frontera militarizada de Irún registra este 2021 siete muertes. Todas ellas, personas de diversos países y pueblos africanos en tránsito hacia la Europa fortaleza, en busca de mejores oportunidades de vida.

Además de ser un territorio de tránsito, miles de personas migradas y racializadas deciden hacer su vida aquí en Euskal Herria. Son vecinas y vecinos, que realizan empleos fundamentales: pesca, industria alimentaria y conserveras, tala de árboles, trabajo rural y huertas, limpieza, reciclaje y compostaje, reparto, logística, construcción, comercio, hostelería, cuidados en residencias, empleo de hogar o ayuda a domicilio. La mayoría, trabajadoras precarizadas que forman parte de un ejército de reserva que sostiene este país en unas condiciones desiguales y soportando vulneraciones que exceden lo laboral.

Son muchas las caras de esta maquinaria hipócrita y sangrante. Un sistema racista, clasista, machista y colonialmente estructurado que se alimenta desde las instituciones, las leyes, las administraciones, los cuerpos policiales y las relaciones sociales. Es por ello que hoy una vez más exigimos la regulación de todas las personas y denunciamos la injusta y criminal política migratoria europea y sus derivadas en territorio vasco.

Desde LAB sabemos que tenemos una deuda histórica. De allí, el camino que está recorriendo LAB hacia un sindicalismo antirracista. La apuesta estratégica de gran calado que nos proponemos trae consigo trabajar con las gafas del antirracismo, la extranjería y la migración, con la intención de transformar el sindicato en todos los niveles y dimensiones como herramienta para todas las personas trabajadoras.

Tenemos mucho que aprender y que desaprender. Caminaremos, con firmeza e ilusión, junto a las trabajadoras migradas y racializadas y cerca de las organizaciones y colectivos sociales de personas migradas y racializadas, tejiendo juntas esos senderos de justicia e igualdad que nos hacen más coherentes como pueblo y como sindicato.

¡Gora borroka antiarrazista! ¡No a la ley de extranjería! ¡Todos los derechos para todas las personas!