Hoy la Direccion de Trabajo y Seguridad Social ha resuelto sancionar a CAF con una multa que asciende a 196746 euros, por una infraccion muy grave en materia de prevencion de riesgos laborales.
La sanción deriva de los hechos ocurridos en el proceso de desamiantado de unas naves en agosto del 2023. La empresa realizó un plan para desamiantar unas naves del centro de trabajo de Beasain. Al finalizar este proceso, por no haber tomado las medidas de prevención adecuadas y no haber realizado las mediciones oportunas, CAF expuso sin medidas de protección adecuadas a cientos de trabajadores y trabajadoras.
El sindicato destaca el trabajo realizado para denunciar los hechos y defender la salud de la plantilla, y reclama que CAF asuma todas sus responsabilidades con las personas trabajadoras afectadas.
Esta resolución viene a confirmar la gravedad de unos hechos que LAB lleva tiempo denunciando y frente a los que ha mantenido una labor constante de investigación, denuncia y defensa de los derechos de las personas trabajadoras. El trabajo sindical realizado ha sido fundamental para que esta situación no quedara en el olvido y para exigir que se esclarecieran los hechos y se depuraran las responsabilidades correspondientes.
La resolución administrativa es contundente. Considera acreditado que CAF permitió e incluso urgió la entrada de personal de limpieza en las instalaciones cuando todavía no habían finalizado los trabajos de retirada del amianto ni se había garantizado la descontaminación de las zonas afectadas. Asimismo, confirma que esta actuación generó un riesgo grave e inminente para la seguridad y la salud de las personas trabajadoras.
La investigación recoge que más de 300 trabajadores y trabajadoras prestaron servicios en las naves afectadas durante los días previos a la paralización de la actividad, además de personal de distintas empresas subcontratadas. También constata que seis trabajadores de CAF presentaron mediciones personales en las que se detectó exposición a fibras de amianto.
LAB quiere trasladar toda su solidaridad y apoyo a las personas trabajadoras afectadas y a sus familias. Estamos hablando de una exposición a un agente cancerígeno de máxima peligrosidad, cuyas consecuencias para la salud pueden manifestarse muchos años después. No se puede permitir que se minimice lo ocurrido ni que se trate como un episodio más. La salud de las personas trabajadoras debe estar siempre por encima de cualquier interés productivo o económico.
La resolución también deja claro que la responsabilidad de CAF no puede eludirse trasladando toda la culpa a las empresas subcontratadas. Como empresa titular de las instalaciones, CAF tenía la obligación de coordinar, controlar y garantizar unas condiciones de trabajo seguras. Sin embargo, la resolución concluye que priorizó la reanudación de la actividad frente a la protección de la salud de las personas trabajadoras.
Por todo ello, LAB exige a CAF que asuma plenamente sus responsabilidades, que garantice una atención y un seguimiento adecuados a todas las personas que pudieron estar expuestas, que facilite toda la información necesaria a las plantillas y que adopte las medidas que sean precisas para evitar que hechos de esta gravedad vuelvan a repetirse.
La salud de las personas trabajadoras no es negociable. Ninguna prisa por recuperar la producción, ningún interés empresarial y ningún cálculo económico pueden justificar que se ponga en riesgo la vida y la salud de la plantilla.
LAB seguirá trabajando para defender a las personas afectadas, exigir responsabilidades y garantizar que se conozca toda la verdad sobre lo ocurrido. Esta resolución supone un reconocimiento a la importancia de la organización y la acción sindical frente a las vulneraciones de derechos y demuestra que denunciar, insistir y defender colectivamente la salud de la clase trabajadora es imprescindible.

