Ayer, 3 de noviembre, se produjeron dos fallecimientos, uno en Larrabetzu y otro en Laudio, ambos accidentes no traumáticos, según las primeras investigaciones. Hoy, en el sur de Nafarroa, en Pitillas, tres trabajadores han fallecido ahogados en una zona cerrada de purines. Por lo tanto, son ya 67 los trabajadores y trabajadoras fallecidas por accidente laboral en 2026.
Ayer tuvimos conocimiento de una muerte laboral ocurrida en la empresa Euskopan de Larrabetzu (Bizkaia). J.M.G., trabajador de 37 años que operaba bajo contrato de una Empresa de Trabajo Temporal, falleció en unas condiciones que aún no están del todo claras.
Ese mismo día al anochecer, en el supermercado ALDI de Laudio (Araba) falleció M.I.F.V, de 58 años, mientras realizaba labores de carga. Según ha podido saber LAB, esta persona se sintió indispuesta y cayó en el lugar.
Y esta mañana, tres personas han fallecido en un accidente ocurrido en un silo, una circunstancia que ya se está convirtiendo en habitual, en una granja de cerdos situada en Pitillas. En un primer momento una de esas personas ha perdido el conocimiento respirando en zona cerrada y a continuación las otras dos que habían acudido a socorrerle se han ahogado en el lugar. En este sentido, la intersindical de salud laboral (LAB-ESK-STEILAS-EHNE/ETXALDE-HIRU-CGT/LKN) ha convocado una movilización el viernes, 6 de noviembre, a las 12:00 horas frente al Ayuntamiento de Tafalla.
El sindicato LAB traslada su solidaridad y comparte el dolor de los y las familiares, amistades y gente cercana de estas personas, así como a la clase trabajadora vasca en su conjunto.
El año 2026 nos ha dejado ya 67 muertes laborales. Estas horribles cifras se repiten con el paso de los años. LAB está observando en los últimos años un aumento de las muertes no traumáticas, con la presencia creciente de infartos e ictus. El sindicato insiste en que en ningún caso aceptará la denominación de «muerte natural», ya que con el ritmo de trabajo impulsado por el capitalismo, en este modelo de trabajo de extrema precariedad y alta velocidad, los factores laborales influyen innegablemente en la salud. La presencia de muertes traumáticas también es preocupante, y los golpes, caídas, contactos eléctricos o ahogamientos, como el de hoy, se repiten a menudo.
LAB denuncia que detrás de las muertes laborales está la falta de prevención que es responsabilidad de las patronales y que, mientras tanto, estas tratan de extender a los cuatro vientos el tramposo debate del absentismo, culpando de todo a la clase trabajadora. El sindicato ha denunciado hoy con más contundencia que nunca que detrás de cada muerte laboral hay responsables: los empresarios y los políticos que los apoyan. Los gobiernos crearon estructuras como Osalan o NOPLOI para, en definitiva, no fiscalizar el cumplimiento de la normativa. Es decir, esas instituciones no ejercen un control real sobre las empresas y la mayoría de los empresarios se resisten a cumplir la normativa de salud laboral. Así, año tras año las tasas de siniestralidad se perpetúan y el resultado lo pagan los y las trabajadoras.
El sindicato ha mostrado hoy su solidaridad y rinde homenaje a las personas trabajadoras afectadas por la siniestralidad laboral, pero también subraya su compromiso con la lucha para acabar con esta situación inaceptable, ya que «el mejor homenaje será el compromiso, la organización y la lucha».

