La Administración Concursal ha comunicado que los cinco oferentes seleccionados para la siguiente fase del proceso de venta podrán reunirse con la representación social. Desde LAB vamos a aprovechar esas reuniones para pedir qué proyecto industrial plantea cada uno y qué futuro ofrece para Tubos Reunidos, todas sus plantas y su actividad y sus trabajadores y trabajadoras.
A día de hoy, sabemos muy poco sobre lo que plantea cada oferta. Lo que sí sabemos es que las cinco contemplan reducciones de plantilla y cambios en las condiciones laborales. Pero todavía no conocemos su alcance ni, sobre todo, qué proyecto industrial hay detrás de cada una.
Para LAB, esto es lo principal. Primero hay que saber qué proyecto industrial se plantea y después analizar qué medidas necesita y por qué. No vamos a dar por buenos los recortes porque aparezcan en una oferta. Si cualquiera de las ofertas presenta recortes, tendrá que explicar por qué, aportar datos y aclarar qué otras opciones ha valorado.
En las reuniones vamos a preguntar qué actividad quiere mantener cada oferente en las distintas plantas, qué inversiones prevé, qué capacidad de producción plantea y qué mercados y pedidos tiene. También queremos saber qué empleo pretende mantener, cuántos puestos de trabajo plantea eliminar y qué cambios quiere introducir en las condiciones laborales. Necesitamos conocer las propuestas con detalle para poder valorarlas.
No se trata de elegir a quien venga ni de quedarse con la oferta que más dinero ponga encima de la mesa. Se trata de elegir el proyecto que dé más garantías de futuro a Tubos Reunidos, que mantenga la actividad industrial en todas sus plantas y que defienda el mayor empleo posible.
El Gobierno Vasco también tiene que dar un paso adelante. En febrero dijo que estaba dispuesto a acompañar a inversores privados que garantizaran un proyecto industrial sólido para Tubos Reunidos. Ahora que hay cinco ofertas seleccionadas, queremos que concrete ese compromiso y explique qué está dispuesto a hacer para que salga adelante un proyecto con futuro.
Si el Gobierno Vasco u otras instituciones van a poner dinero público o facilitar alguna de las operaciones, ese apoyo tiene que ir acompañado de compromisos claros con la actividad industrial, el empleo, el futuro de todas las plantas y los y las trabajadoras. No vale poner dinero y dejar después que la plantilla pague las consecuencias. Las garantías tienen que ser concretas y se tiene que poder comprobar que se cumplen.
La plantilla ha demostrado de sobra su compromiso con Tubos Reunidos. Ahora les toca a los oferentes interesados explicar qué proyecto traen y a las instituciones asumir su responsabilidad.
Desde LAB no vamos a dar por buena cualquier salida. Vamos a exigir un proyecto industrial sólido que garantice el futuro de Tubos Reunidos, mantenga su actividad y defienda el empleo en todas sus plantas.

