En esta semana decisiva para avanzar en la normalización del euskera, exigimos al PNV que dé paso a la negociación e incorpore las reivindicaciones de la mayoría sindical vasca en las modificaciones legales.
La Ley de Empleo Público que se debate en el Parlamento Vasco entra en una semana decisiva. El jueves, 25 de junio, los partidos decidirán si dan vía libre a las modificaciones legales.
Estamos ante un punto de inflexión importante, en el que no aceptar ninguna modificación legal no es en absoluto una opción. De hecho, no podemos olvidar que en las últimas semanas las administraciones locales han comenzado a tomar decisiones que han provocado retrocesos en la normalización del euskara. Asimismo, se siguen dictando nuevas sentencias en contra, como la reducción de perfiles lingüísticos en puestos del Ayuntamiento de Eibar o de Kabia.
CCOO, UGT y PSE, que han promovido la ofensiva judicial contra el euskara, no quieren que se modifique la ley si no es a peor. Para ellos es suficiente con que la actual ley siga vigente y con la visión restrictiva que han impuesto los tribunales.
Por lo tanto, ante el debate parlamentario, exigimos al PNV que dé paso a la negociación y que reconozca en su proposición de ley que en el acceso al empleo público será obligatoria la exigencia del euskera, equiparándolo al castellano. Y que las exenciones de perfiles lingüísticos se vinculen a la planificación lingüística de cada administración y posibiliten la progresiva euskaldunización de los puestos de trabajo que han sido excepción.
Asimismo, más allá de lo que determine la modificación de la Ley de Empleo Público, es fundamental apoyar los marcos de negociación colectiva y ejecutar las decisiones y acuerdos que puedan adoptarse en los convenios colectivos en materia de normalización del euskera y perfiles lingüísticos de los puestos de trabajo. Ya sea en cualquier convenio colectivo dependiente del Gobierno Vasco o de las Diputaciones o en los marcos de negociación de las entidades locales; incluido Udalhitz.

