Tras el rechazo del personal al Plan de Teletrabajo negociado entre la Diputación Foral de Bizkaia (DFB) y los sindicatos ELA, UGT y CCOO, el pasado 18 de mayo se celebró una asamblea de la junta de personal y del comité de empresa de la DFB e IFAS. En la asamblea quedó claro que el personal reclamaba mayor movilización y unidad para hacer frente a la imposición de la DFB y para reclamar una negociación real.
La práctica totalidad de la plantilla reclamó que se recupere la propuesta conjunta de un día semanal de teletrabajo, propuesta conjunta defendida hasta diciembre por todos los sindicatos, pero que, a partir de enero, fue abandonada por ELA, UGT y CCOO.
Mientras que en parte del sector privado y en la mayoría de las instituciones públicas del país se ha avanzado en esta materia, en la DFB siguen empeñados en negarse a dar pasos.
En dicha asamblea quedaron patentes dos cuestiones:
- Ante el bloqueo en la negociación y la imposición de la Diputación, la movilización es un instrumento imprescindible. Sin ella, es imposible avanzar. Se planteó la necesidad de dar un paso más y convocar un paro laboral.
- Que, ante el anuncio de la Diputación de imponer el anterior plan, la propuesta de, como mal menor, aceptar el plan rechazado en la consulta, fue rechazada de manera masiva.
Además de la demanda de la implantación de un verdadero Plan de Teletrabajo, se solicita a la DFB una negociación del acuerdo/convenio (el último acordado fue de 2018/2019). Es necesario un nuevo acuerdo/convenio para avanzar en derechos: para reducir la jornada laboral, para evitar más privatizaciones, para mejorar la conciliación, para no dar pasos atrás en la normalización del euskara, para poder seguir avanzando en igualdad, para recuperar el poder adquisitivo perdido…
Desde la pasada semana se están celebrando concentraciones del personal frente al edificio de Hacienda. Si ante las movilizaciones, la DFB no deja de lado la imposición, se convocará un paro laboral las próximas semanas.
El jueves 28 de mayo, a las 11:30, habrá una movilización frente al Palacio Foral de la DFB, y el viernes 29, las y los trabajadores se volverán a movilizar frente al edificio de Hacienda convocados por la junta de personal y el comité de empresa de la DFB e IFAS. Las semanas siguientes continuarán con las movilizaciones y el paro laboral si la DFB persiste en su actitud.
LAB llama al personal a apoyar dichas movilizaciones como instrumento de acumulación de fuerza y medida de presión ante la política de imposición permanente al que le viene sometiendo la DFB.

