Desde el sindicato LAB informamos de que el Juzgado ha estimado la solicitud de medidas cautelares presentada por la empresa Amarradores del Puerto de Bilbao frente a la modificación sustancial de las condiciones de trabajo que la empresa pretendía aplicar de manera unilateral.
La jueza no solo acepta las medidas cautelares solicitadas, sino que además deja claro en su resolución que no existen causas que justifiquen dicha modificación: «Las circunstancias alegadas por la empresa como justificativas de la modificación impugnada no obedecen a ninguna causa o circunstancia que incida en su competitividad, su productividad o su organización del trabajo, sino a una mera conveniencia empresarial».
En consecuencia, la modificación queda paralizada y no podrá aplicarse hasta la celebración del juicio, quedando sin efectos de manera inmediata y dando plenamente la razón a la parte trabajadora. Ante esta situación, desde LAB instamos a la empresa a que retire la modificación planteada.
Nuestra postura es clara: no vamos a aceptar ninguna imposición. La resolución es un paso más que respalda nuestra posición, y entendemos que existen fundamentos sólidos para que esta modificación sea retirada de forma definitiva.
La batalla no ha terminado, aunque esta resolución marca un punto de inflexión importante, ya que la estrategia de la empresa, basada en la mentira y la manipulación, ha utilizado de manera interesada el argumento del absentismo para justificar medidas injustas.
La sentencia es clara y rotunda: «no se ha probado adecuadamente que el sistema de organización del trabajo actual sea la causa de los índices de absentismo, que, si se han visto incrementados, será por otras razones distintas y no por un sistema de organización del trabajo que lleva veinte años vigente».
Los amarradores del Puerto de Bilbao continuaremos defendiendo nuestros derechos laborales. No consentiremos que se utilice la excusa del absentismo para condicionar el sistema de organización actual en beneficio propio.
La presión ejercida por la plantilla, unida al contenido inequívoco de la resolución judicial, condiciona de manera determinante cualquier proceso de negociación. No es posible negociar desde la amenaza ni desde la imposición, como bien hemos denunciado en las seis jornadas de huelga.
Nos reafirmamos en que la organización y la lucha son la única manera de no retroceder en nuestros derechos.
Borrokak merezi du!

